Profundizar la movilización y construir una alternativa política de las/los trabajadores/as y el pueblo


En el último mes, las calles del país estuvieron copadas por diversas movilizaciones con convocatorias de una masividad contundente. El movimiento obrero, el movimiento de mujeres, las y los docentes y los organismos de DDHH fueron los protagonistas de jornadas históricas en las que decenas de miles de manifestantes demostraron el descontento popular que no pudo ser ocultado ya ni siquiera por los medios más adictos y cómplices del gobierno de Cambiemos. Un nuevo escenario se abre y deja planteadas tareas de primer orden a todas las organizaciones del campo popular.

Una semana que le marcó la agenda al macrismo
El ajuste del gobierno conlleva duros golpes al conjunto de la clase obrera: conflictos como los de AGR, Canale, GM y Bangho sólo por nombrar algunos, dieron cuenta que las y los trabajadores están dispuestos a dar pelea ante la ofensiva patronal.
En esa línea, lo ocurrido el 7 de marzo en el acto convocado por la CGT, donde el triunvirato tuvo que salir escoltado ante el grito de miles de trabajadores que exigían una fecha para el Paro Nacional, da cuenta de ese humor popular cansado de las agachadas de la burocracia. Durante el kirchnerismo. la fragmentación de las dirigencias abría la posibilidad a la irrupción de sectores antiburocráticos, algo que la unificación se orientaba a controlar. Sin embargo, quedó demostrado que hay un proceso de fondo de hartazgo que pone en una situación compleja a la burocracia y que la obligó a convocar a regañadientes a la huelga del 6 de abril, una parada fundamental para que esa tendencia a la lucha se profundice .
Marzo también fue el mes del protagonismo docente, cuyo puntapié fue el paro y movilización del 6 de marzo. La lucha que están dando en todo el país ha hecho frente a las tácticas difamatorias y carneras del macrismo. La Marcha Federal pasó por arriba y dejo en el anecdotario a los voluntarios de Vidal, al tiempo que puso de manifiesto la enorme fuerza del movimiento. Las semanas próximas serán definitorias en esta pulseada, por lo que es necesario redoblar los esfuerzos para evitar maniobras de las burocracias para desactivar el conflicto. El macrismo necesita un triunfo disciplinador porque según como se resuelva, en gran medida estará echada la suerte para el resto de las negociaciones salariales por venir.
La semana del 6, 7 y 8 tuvo su broche de oro con el Paro Internacional de Mujeres del 8 de marzo. En el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras cientos de miles llenaron las calles. La envergadura de la convocatoria dejó en claro el avance y auge del movimiento de los últimos dos años, y que tuvo su máxima expresión en las jornadas con el grito de Ni Una Menos y los dos paros internacionales de mujeres que hicimos en nuestro país. Un elemento a destacar fue el documento que se logró acordar y leer en Plaza de Mayo con una explícita denuncia a la Iglesia Católica, la exigencia de que se legalice el aborto y el pedido de libertad para Milagro Sala como consignas destacadas. La represión posterior deja en claro que también en este caso, el gobierno reaccionario de Cambiemos, identifica un escollo para sus políticas conservadoras y misóginas.

30 mil veces venceremos
En este cuadro se inscribió la marcha a 41 años del Golpe de Estado Genocida. La constante intervención pública con una provocación explícita por parte del macrismo al negar el número de desaparecidos, la difamación a los organismos de derechos humanos y la recepción de familiares de genocidas encontraron como respuesta a medio millón de personas que gritaron verdad y justicia.
Como Frente Único Izquierda Revolucionaria – O. P. Hombre Nuevo en Poder Popular, nos encolumnamos con el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia (EMVJ), para llevar nuestra denuncia contra la violación de los derechos humanos de ayer y de hoy, y por cárcel para todos los responsables sin subordinarse al “Vamos a volver” que algunas fuerzas kirchneristas quisieron imponer en la Plaza de Mayo.
La división de las marchas (la del Encuentro y la de los organismos de DDHH vinculados al kirchnerismo) es un hecho. En las negociaciones previas el sector K se negó a abrir cualquier tipo de diálogo haciendo de su manifestación una oda al “vamos a volver”. Si bien respetamos y entendemos a todas y todos aquellos que entusiasmadamente participaron de ella, pensamos que los límites del kirchnerismo como proyecto son claros, y que es irreconciliable levantar las banderas de nuestros desaparecidos y desaparecidas de la mano de Aníbal Fernández, César Milani y Miguel Pichetto.

A fortalecer la resistencia y quebrar la ofensiva del macrismo
Lejos de la imagen positiva de los primeros meses son varias las encuestadoras que dan cuenta del creciente rechazo de buena parte de la sociedad. Hay datos de la realidad que son inocultables: la pobreza creció cerca del 4%, llegando al 33% de la sociedad en el último año y la indigencia ya roza el 7%. Lejos de las lecturas tecnocráticas, para nosotros y nosotras esto no expresa simplemente números, son cientos de miles de familias que no tienen el pan en la mesa cada día, que son arrastrados a vivir en la calle, que viven en carne propia las injusticias de este sistema
Ahora bien, la conflictividad social en curso indica que es posible darle disputa al plan de ajuste y hambre del macrismo. Desde que asumió el gobierno de Cambiemos hay una creciente movilización social que atraviesa su alza más importante en este momento.
Las luchas en curso entonces, se convierten en punta de lanza para poder torcerle el brazo al gobierno de los CEO´s. Fortalecer cada pelea de todas las formas posibles y acompañar desde todos los sectores a las peleas más destacasas, como sucede actualmente con el movimiento docente. Nuestra consigna “¡si gana la docencia, ganamos todo/as!” toma total vigencia y se ancla en una disputa central del conjunto de las y los trabajadores contra el gobierno.
En este sentido, la otra tarea que se impone es concentrar todas las fuerzas en hacer activo el paro del 6 de abril. Las burocracias quieren que nos quedemos en nuestras casas porque saben que ese día puede repetirse la misma historia que un mes atrás, al ser desbordados por las bases. Por eso tenemos que fortalecer las medidas que se convoquen desde las expresiones antiburocráticas: piquetes, cortes de calles, asambleas en las puertas de los lugares de trabajo, concentraciones, etc. A esto se debe sumar poner en pie un plan de lucha que dé continuidad a la movilización y demuestre al macrismo que con las y los trabajadores no se jode.

Crear una alternativa política
Ahora bien, al conjunto del campo popular y la izquierda se nos impone otro desafío. Si en la lucha social lo que se impone es torcerle el brazo al macrismo en las calles, en el plano político es necesario poner de pie una alternativa política de masas que dé una salida de fondo.
La actual situación de debilidad en este plano lleva a que compañeros y compañeras con quienes compartimos la calle vean con buenos ojos la vuelta del kirchnerismo. Pero nada superador puede venir de una fracción del PJ como es el FPV que prepara una lista común con los Urtubey y Bossio que votaron el endeudamiento con los fondos buitres y habilitaron en el Congreso para que Cambiemos pueda avanzar con su ajuste. Por otro lado, el balance de la “década ganada” demuestra que no se resolvieron los problemas de fondo de nuestro pueblo: miles de trabajadores y trabajadoras precarizados/as en el Estado (situación que el macrismo profundizó con despidos), el saqueo de multinacionales como Chevron y Barrick Gold y la formulación de las bases legales para una represión profunda con la Ley antiterrorista.
En pos de aportar a la construcción de una alternativa para la clase trabajadora, como Frente Único Izquierda Revolucionaria – O. P. Hombre Nuevo en conjunto con las y los compañeros de Marcha Guevarista del Pueblo y OP La Caldera, lanzamos la Corriente de Izquierda Poder Popular. Desde esta nueva herramienta frentista nos proponemos avanzar en una intervención política integral que sea al mismo tiempo un canal de organización concreto para todos aquellos y aquellas que desde una posición anticapitalista, antiimperialista y feminista quieren enfrentar al macrismo y a todas las opciones patronales. En esa perspectiva, el próximo 6 de mayo realizaremos un gran acto de presentación de nuestro programa y nuestros referentes en el Microestadio Gatica de Avellaneda. El mismo implica un desafío que demandará fuerzas militantes. Nos proponemos una gran campaña de agitación y difusión callejera que movilice cientos y cientos de compañeros y compañeras para que el acto sea un paso más en aportar a una transformación social al servicio de las mayorías populares.