Por el triunfo de los obreros de AGR: sostener la unidad, multiplicar los apoyos


Nueva fase de una lucha testigo para la clase obrera

Por el triunfo de los obreros de AGR: sostener la unidad, multiplicar los apoyos

El desalojo de los obreros de AGR-Clarín, forzados por un descomunal operativo represivo, abrió una nueva etapa del conflicto, que ahora continúa con un acampe frente a la planta gráfica del Grupo Clarín. La importancia de esta lucha obliga a una intervención unitaria que no debe ser quebrada por ninguna disputa entre las corrientes políticas participantes del conflicto.

Un imponente despliegue represivo, luego de 82 días de heroico aguante de trabajadores, familiares y militantes en apoyo, puso fin a la ocupación obrera de la planta de AGR en Pompeya y abrió una nueva fase de este conflicto testigo, ahora con un acampe en puerta de fábrica.

Un día después de la represión desplegada en Panamericana en el marco del parazo del 6 de abril, el gobierno nacional ordenó el desalojo de AGR y dispuso con ese fin un impactante dispositivo de alto poder de fuego. La dimensión del operativo represivo habla a las claras de lo que allí está en juego: el Grupo Clarín ejecuta un ilegal vaciamiento de empresa para imponer un nuevo cuadro de flexibilización laboral que aspira proyectarse al conjunto de la clase obrera.

En ese marco crítico, justo en la coyuntura que más unidad exigía frente al asedio del enemigo de clase, un inoportuno y encarnizado enfrentamiento entre el PO y el PTS colocó en peores condiciones al conflicto. Una equívoca intervención del PTS, apenas concretado el desalojo, con cuestionamientos fuera de lugar y balances apresurados, desembocó 24 horas después en una resolución de Asamblea que dispuso su expulsión del conflicto, previo al inicio del Acto convocado por los obreros de AGR el sábado último, notoriamente menguado en su concurrencia a raíz de las lluvias torrenciales de ese día.

 

Intereses generales y disputa de tendencias

Desde el Frente Único IR-HN venimos acompañando el conflicto de AGR desde distintas dimensiones y con diversas iniciativas: a través de nuestra inserción y representaciones alcanzadas en distintos sectores de la clase trabajadora (prensa, estatales, docentes, movimientos territoriales, etc.) desarrollamos diversos esfuerzos solidarios con los compañeros de AGR, además de propagandizar con fuerza el conflicto mismo; referentes destacados de nuestra organización en la lucha antirrepresiva han estado a disposición de las vicisitudes del conflicto, haciéndose presentes cuando la CI de AGR lo requirió de forma urgente para ofrecer apoyo político-legal en diferentes coyunturas; aportamos orgánicamente al fondo de lucha, participamos en todas las movilizaciones y acciones de lucha y de los distintos Plenarios abiertos, entre otras cuestiones.

Desde ese lugar de solidaridad práctica con la pelea de AGR ratificamos nuestro apoyo total a los obreros en lucha, al tiempo que manifestamos nuestra preocupación frente a los hechos ocurridos y lo que creemos tendrá un impacto negativo en el desenvolvimiento del mismo.

Por esta razón, brindamos nuestro punto de vista con el único objetivo de contribuir a la recreación del frente único imprescindible para el triunfo de la lucha de AGR, lo que exige priorizar por encima de cualquier otra cuestión los intereses del colectivo obrero que protagoniza el conflicto.

En este sentido, consideramos que debe partirse del convencimiento que ninguna corriente de la clase trabajadora que quiera participar del conflicto de AGR debe quedar excluida del mismo. Resulta políticamente suicida debilitar el marco de apoyo al conflicto y de una gran irresponsabilidad continuar exacerbando los ánimos para profundizar esta puja, cuando el momento requiere lo opuesto: esforzarse por ampliar la base social del conflicto, necesidad que estuvo presente durante estos tres duros meses pero que ahora se pone más que nunca de relieve.

A nuestro entender, se llega a este punto como resultado de una errónea forma de concebir la disputa de tendencias en las luchas obreras, que para nosotros y nosotras debe quedar siempre subordinada a las necesidades e intereses del movimiento general de la clase, cosa que frecuentemente no sucede.

Ejemplo de esto es el equívoco momento en el que el PTS publicó en La Izquierda Diario su artículo de balance del conflicto, lo que sin duda es un grave error político. En concreto, se propuso un principio de balance de la lucha en polémica con el PO -que como agravante daba tácitamente como cerrado el conflicto-, cuando la situación imponía un contundente “cierre de filas” frente al golpe del enemigo y apuntalar la moral combativa de los obreros en un momento sumamente adverso.

Previo a esto, se produjo la intervención en redes sociales de referentes partidarios, a minutos de concretado el desalojo, con publicaciones de inusitada liviandad cuestionando la decisión de no enfrentar físicamente el operativo represivo de desalojo (lo que puede ser discutido en otro contexto y con otra disposición); lo que propició un triste intercambio de acusaciones de la militancia de base de ambas organizaciones, situación que nada tiene que ver con el “debate franco” entre corrientes que se postula como continuidad de las “mejores tradiciones del movimiento obrero”.

Recrear el frente único y ampliar los apoyos

El conflicto sigue abierto y el acampe deberá servir para sostener la presión sobre la patronal y reorganizar las fuerzas de los trabajadores en lucha. La importancia de un triunfo de los gráficos de AGR no es una cuestión particular de tendencias políticas, sino una necesidad del conjunto de nuestra clase.

Por nuestra parte, sostenemos diferencias político-sindicales y metodológicas con las diversas tendencias que intervienen en éste y otros conflictos que se mencionan en los debates (Lear, Gestamp, etc.), cuya exposición y desarrollo pueden ser de utilidad en otro momento y oportunidad que no es el actual, donde se impone aportar con vocación unitaria al empuje de la lucha de AGR para su triunfo.

Por esta razón, entendemos que corresponde al PO -por su rol relevante en la orientación del conflicto- y a todas las fuerzas que apoyamos la lucha de AGR, asumir un papel activo en elreencauzamiento de la situación, apuntando con todas las fuerzas a generar losmayores niveles de apoyo político al conflicto, en un contexto en el que el gobierno macrista resolvió incrementar las respuestas represivas a los reclamos populares.

Por esto mismo, a su vez, presentamos públicamente nuestro punto de vista y acercamos a la Asamblea de trabajadores de AGR-Clarín nuestra visión sobre una decisión que consideramos errónea y que respetuosamente bregamos para que se revea.

Está claro que el desalojo de la planta dificulta las condiciones sobre las cuales se librará la lucha de ahora en más, expresando de hecho un retroceso en la relación de fuerza con la patronal. Por eso mismo de lo que se trata ahora es de sumar más que nunca el apoyo y la participación de todos los compañeros y compañeras, sectores sociales y políticos, dispuestos a comprometerse para que la consigna “si ganan los obreros de AGR, ganamos todos” se convierta en realidad.