Macri & Trump: Peregrinaje a la meca del imperialismo


Mauricio Macri viajó finalmente a EEUU para reunirse con Donald Trump, candidato al cual no apoyó pero con el que comparte su política neoliberal. El jefe de Estado viajó en busca de la tan mentada “lluvia de inversiones”.

Antes de su encuentro con Trump, Macri se reunió en un almuerzo con 200 empresarios petroleros en Houston, Texas, a quienes invitó a invertir en la Argentina, principalmente en el yacimiento neuquino de Vaca Muerta. Además, visitó dos plantas de industrias vinculadas con el gas y el petróleo en el estado de Texas, pertenecientes a las firmas Dow Chemical y Tenaris (Techint) – esta última luego de que la patronal de Paolo Rocca despidiera e incluso relocalizara inversiones en el país. También mantuvo reuniones con ejecutivos de las empresas XTO-Exxon y Halliburton. Luego brindó un discurso en una conferencia organizada por el Instituto de Gas e Hidrocarburos, un lobby de las grandes petroleras. Allí, el mandatario invitó a los empresarios a invertir en Argentina, prometió “reglas claras”, lo que sabemos implica mayor sumisión y flexibilidad laboral al capital yanqui y también al local y volvió a desempolvar el acuerdo de Vaca Muerta que agrega una cláusula de flexibilización al convenio laboral para “abaratar costos”. Así promete Macri medidas para recomponer los niveles de rentabilidad que permitan a los empresarios maximizar su ganancia e invertir en nuestro país. En buen criollo, garantizando mayores niveles de explotación. Este es el modelo con el que Macri quiere lograr que vengan inversiones: precarizando el trabajo y suprimiendo derechos laborales. Sin embargo, la “nave insignia” de la reforma laboral macrista no ha producido ninguna reactivación del empleo en el pozo petrolero, más bien todo lo contrario.
Respaldo imperialista
Pero no sólo se trató de inversiones concretas este viaje al corazón del imperio. Tras sus encuentros con las cámaras empresarias, el presidente argentino se reunió con Trump para manifestarle su alineamiento estratégico con la política internacional de Washington, entre ellas la llamada “guerra contra el terrorismo” que se ha convertido en el bombardeo de países de Medio Oriente. Desde hace tiempo el gobierno macrista buscaba la foto tras el fiasco de haber apoyado a la candidata perdedora en las elecciones norteamericanas. Explícitamente Macri planteó la necesidad e intención de profundizar la relación bilateral afirmando que “Queremos construir relaciones más fuertes y a largo plazo entre ambos países”.

En este contexto de avanzada de la derecha neoliberal, Macri se postula como uno de sus líderes en América Latina y allí fue a rendir obediencia y sometimiento a los lineamientos del imperialismo. Así se postula como uno de los presidentes que – en función de los intereses estratégicos norteamericanos- impulsan el frente único de gobiernos derechistas (Colombia, Brasil, Uruguay, Paraguay, Perú, Chile, Argentina, Méjico, Costa Rica, Honduras, Guatemala) que buscan derrocar a la Revolución Bolivariana y su gobierno.
Por ello, ante un auditorio colmado de empresarios Macri respondió todas las preguntas en inglés y sostuvo que “Venezuela no es una democracia”.
Cambiemos representa un salto cualitativo en materia de sometimiento y subordinación al imperialismo. La aspiración oficial es que el Ejecutivo de Trump le brinde un respaldo en momentos donde el descontento popular amenaza su performance electoral y con eso se allane el camino para que lleguen las inversiones capitalistas.
Este camino, de entrega al imperialismo, sólo traerá más hambre y miserias para nuestro pueblo. Se avecinan tiempos de mayores confrontaciones. El gobierno continuará su camino de búsqueda de inversiones. Se reunión con parlamentarios de Estados Unidos, viajará a China, luego a Japón, y en junio recibiremos en Argentina a la canciller Ángela Merkel . El presidente estadounidense insinuó que vendrá a la Argentina para el G20, “Me siento muy cómodo respaldándolo porque sé lo que estoy respaldando”. Será tarea de las organizaciones populares y del conjunto de los/las trabajadores organizarnos y expresar en las calles nuestro firme repudio a los capitalistas y sus personeros.

¡Fuera el imperialismo de América Latina y el mundo!
¡Abajo la ofensiva derechista e imperialista en Venezuela! ¡Todo el apoyo al pueblo venezolano!
¡Abajo el ajuste, la flexibilización laboral y la represión!