La Corte de la Impunidad: Mienten


Por María del Carmen Verdú, referente antirrepresiva

Los tribunales no pueden negar a algunos lo que debe otorgarse a todos”, mienten los jueces de la Corte que avalaron la reducción de la pena de un genocida por aplicación de la derogada ley 24.390, conocida como “2×1”, ya que computaba doble el tiempo  de prisión preventiva sin sentencia que superaba los dos años.

Mienten, porque todos los días niegan a la abrumadora mayoría de presos pobres, con o sin condena, los beneficios que otorgan a manos llenas a los represores de hoy y de ayer, y a todo el que les parezca merecedor de un trato “justo y humanitario”, sea un empresario estafador o un cura pedófilo.

Mienten, porque mientras consagran el avance de la impunidad amparados en el “estricto cumplimiento de las leyes y de los principios que caracterizan el Estado de Derecho”, interpretan sistemáticamente esas mismas leyes y principios contra el pueblo trabajador, con fallos antiobreros que cercenan sus derechos.

Mienten, porque  defienden a genocidas, represores y amigos del poder de turno al mismo tiempo que impulsan reformas penales y procesales cargadas de punitivismo extremo contra el pueblo trabajador y sus organizaciones.

Mienten, porque son la pata judicial de un gobierno que apuesta a la reivindicación del terrorismo de estado como herramienta para legitimar el crecimiento, aquí y ahora,  de la explotación, la opresión y la represión.

Ellos mienten para defender a los represores de ayer y allanar el camino a los represores de hoy.

Nosotros decimos:

No olvidamos – No perdonamos – No nos reconciliamos

Son 30.000 – Fue genocidio

Cárcel perpetua, común y efectiva a todos los genocidas