Economía: Colorado el 20%


Faltan 3 meses para las PASO pero hay internas que ya están al rojo vivo. Una de ellas, más allá de que no se defina con votos, es la del gabinete económico. ¿La razón? El gobierno acaba de asumir, en palabras del propio presidente, que la meta de inflación al 17% es un objetivo del Banco Central. Sin embargo, nadie sabe cómo frenar el aumento de precios. Halcones y palomas rapiñando nuestros salarios.

La realidad

El INDEC anunció hace pocos días lo que los y las trabajadores ya sabíamos: la inflación no bajó sino que creció. El aumento del índice de precios en abril fue de un 2,6%, superando el incremento de marzo. Pero el dato más preocupante es que la canasta de alimentos sufre el mayor impacto, lo que afecta a la población más vulnerable.

Hizo falta que transcurriera un tercio del año para que la realidad le diera una cachetada a Macri y al presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger: la inflación llegó a 9,1% en el primer cuatrimestre del año y todos los analistas calculan que la misma llegará al 11% para mayo.

La teoría y la interna

Ante esta realidad, en el gabinete económico del macrismo se patean la pelota unos a otros, pero todos los cañones apuntan a Sturzenegger. En la teoría económica neoliberal la inflación es, en general, producto de un exceso de billetes en circulación o de la regulación del Estado y como el gobierno de Cambiemos se jacta de estar liberando de restricciones las fuerzas “creativas” del mercado, la única explicación que les queda es la monetaria.
Es por esto que las tasas de interés fijadas por la autoridad monetaria, están en un 26,25%. El objetivo es que a las empresas y ahorristas en general les convenga poner la plata en el banco o en letras del BCRA porque la ganancia es más alta que la inflación. Es decir, para ganarle al aumento de precios ya no conviene comprar un auto (quien pudiera….) sino Lebacs. Así, para los empresarios y el gobierno la respuesta a la inflación es absorber dinero de circulación.
Pero en esta simplificada explicación de la teoría se encuentra la razón de la interna en el Gabinete. Si las empresas o ahorristas prefieren poner la plata en el banco y no en una inversión o en comprar bienes, el que se ve afectado es el consumo. O en definitiva, el crecimiento económico. La plata gira en la famosa bicicleta financiera. Se calcula que cerca del 80% de los capitales que ingresaron este año (aproximadamente u$s1200 millones por mes) fueron a parar al negocio del año.

Ante esto, el resto de los responsables de la situación económica le achacan a Sturzenegger una sobreactuación de las tasas de interés. Nadie se anima a decirlo en voz alta (el recuerdo de Prat Gay tiene su efecto) pero tienen cada vez más fuerza las opiniones contrarias a esta política monetaria. Además, aún los que no están muy convencidos se suben a la ola: siempre es más fácil echarle a culpa a otro.

Dujovne (Ministro de Hacienda), Caputo (Ministro de Finanzas) y ahora el superpoderoso Mario Quintana (Coordinador del Gabinete económico del gobierno) presionan por una baja en la tasa de interés o, de mínima, que no sigan subiendo. Según ellos, la solución no es solamente monetaria. Los otros dos puntos fuertes son la baja del déficit fiscal y la llegada de inversiones para aumentar la producción. Pero es aquí donde su posición pierde fuerza: ya todos han sido bastante explícitos en que el ajuste fiscal vendrá recién después de octubre. Y hasta el propio Macri admitió que la inversión productiva depende del triunfo electoral.

Cada cual atiende su juego…

Como aquella famosa canción infantil, en las últimas semanas cada quien vela por su futuro en el paraíso macrista. Ya nadie cree, dentro y fuera del Gobierno, que la meta fijada por el Banco Central del 17% de inflación sea alcanzable. El FMI y todas las consultoras serias la calculan muy por encima. Frente a esto, el propio Presidente dio la orden de soltarle la mano a Sturzenegger. Recientemente en una entrevista del diario Clarín, Mauricio Macri decía: “el responsable primario de la inflación es el Banco Central. Nuestro objetivo es bajarla a un dígito en 2019”. Y para rematar, el ministro Caputo dijo “lo importante no es el número, sino que baje la inflación”.

Cambiemos sacó bien las cuentas: aferrarse a una meta inalcanzable sólo trae costos, como la idea de que no son capaces de frenar el aumento de precios. En este sentido es que el gobierno considera que es mejor poner metas generales y vagas como “la baja de inflación a la mitad de lo que fue el año pasado” y así conseguir más aire en un año electoral. Mientras que el gabinete se mantiene entre tironeos, los empresarios aprovechan y remarcan los precios.

Notas vinculadas:

*La reforma laboral de Macri: http://frenteunico-hn-ir.org/2017/05/23/la-reforma-laboral-de-macri/

*El programa antiobrero de Macri: Ajuste, reforma laboral y resistencia obrera: http://frenteunico-hn-ir.org/2017/05/23/el-programa-antiobrero-de-macri-ajuste-reforma-laboral-y-resistencia-obrera/

*Con recursos de la deuda el macrismo afronta el año electoral: http://frenteunico-hn-ir.org/2017/05/23/con-recursos-de-la-deuda-el-macrismo-afronta-el-ano-electoral/

*Ajuste a los y las trabajadores: http://frenteunico-hn-ir.org/2017/05/23/situacion-politica-sepan-disculpar-estamos-ajustando/