Renuncia de Malcorra: el fracaso de la política para “volver al mundo”


La renuncia de la canciller, Susana Malcorra, no solo se inscribe en el desgaste del gabinete presidencial sino que, además, golpea en una de las lineas de flotación más sentidas del gobierno: “la integración al mundo”.
Ex funcionaria de la ONU, la apuesta de Macri por Malcorra apuntó a contar con una figura del personal politico del establishment que le sirviera como llave en su politica de apertura masiva al mercado extranjero de capitales.
Pero los primeros fiascos no tardaron en llegar. Durante el comienzo de su gestión, la ex canciller buscó retomar las relaciones con Reino Unido abandonando el reclamo histórico por la soberanía de las Islas Malvinas. Esta capitulación escandalosa provocó idas y vueltas en el gobierno, mientras que Londres no aportó ninguna inversión nueva al país.
La gestión de Malcorra tuvo también el más que cuestionable “mérito” de que Argentina sea el primer país que reconociera al gobierno golpista de Michel Temer en Brasil, hoy arrinconado y al borde de la destitución por su papel en la trama de corrupción del Lava Jato.
La siguiente gran apuesta fue la candidatura a la secretaria general de la ONU que implicó enormes gastos de fondos públicos para la campaña, por los cuales Malcorra será investigada próximamente. Pese al gran despliegue realizado, la ex ministra quedó fuera de juego rápidamente y su candidatura pasó sin pena ni gloria. Tras el bochorno electoral se barajó su renuncia, sumada a las internas con el vicecanciller, Fulvio Pompeo, a quien respondería el nuevo canciller designado.
Luego del naufragio de la candidatura en la ONU, la labor de Malcorra se concentró en desarrollar una extensa agenda de viajes internacionales del presidente en busca de inversiones. De ese modo, Macri se reunió con Rajoy, Trump y Xi Jiping, entre otros mandatarios, pero cosechó casi nulos compromisos de inversión. Incluso se vio en aprietos por anunciar logros como la exportación de limones a EEUU que luego se suspendió o las mentadas inversiones chinas (que ya venían del kirchnerismo).
La renuncia de Malcorra se inscribe así en el fracaso del macrismo para lograr captar inversiones extranjeras (“la vuelta al mundo”), a pesar de su escandalosa subordinación al imperialismo.
Se suma también también a las salidas de Prat Gay, Melconián, Isela Costantini y a los rumores de internas en el gabinete para que se vaya Sturzenegget del BCRA frente a una economía que no puede dar cuenta de “brotes verdes” en vísperas electorales.