Sigue el plan de lucha en la 60: ¡abajo los despidos y las suspensiones!


La empresa DOTA se levantó de la mesa de negociación en el Ministerio de Trabajo y cerró la conciliación voluntaria que se venía llevando adelante. El jueves siguiente, con 10 despidos y 20 suspensiones, la patronal retomó la ofensiva sobre los trabajadores de la Línea 60.

Ante este ataque, se definió parar la línea y realizar una asamblea extraordinaria en Maschwitz donde se votó la continuidad de la medida hasta el viernes 2 de junio y un plan de lucha para la reincorporación de todos los despedidos.

Los despidos serían, según la empresa, por los hechos del pasado 9 de septiembre de 2016. Ese día David Ramallo fallecía víctima de la desidia patronal en Barracas, generando bronca y una gran tristeza entre los trabajadores. DOTA no intentó comunicarse con los familiares, no asumió ninguna responsabilidad y sí, en cambio, se volcó a generar una campaña de desprestigio hacia los choferes y empleados con acusaciones de violentos y varias mentiras más. Así intenta justificar la avanzada y encubrir todas las irregularidades que hubo en la habilitación la cabecera de Barracas.

En este contexto la empresa avanza judicialmente con causas penales sobre los delegados, mientras que recientemente se produjo un ataque en horas de la madrugada al domicilio del delegado Esponda. Este hecho gravísimo no pasó a mayores por el accionar directo de los vecinos, que alertaron al ver iniciar fuego en uno de las ventanas y correr a dos sujetos del lugar. Ya hace años a los delegados Marcolín y Cáceres, les prenndieron fuego los autos en sus casas o les allanaron el domicilio a otro compañero trabajador, amenazando la integridad de su familia.

Movilización y denuncia

El viernes 2 los trabajadores se movilizaron a la agencia gubernamental encargada de las habilitaciones para denunciar el tramite ilegal que se hizo para aprobar la apertura de la cabecera de Barracas donde perdió la vida el compañero Ramallo. Allí el delegado Hector Cáceres denunció que el funcionario que habilitó esa cabecera es el mismo responsable de Iron Mountain.

El accionar de DOTA se ejecuta con patotas, barrabravas, suspensiones y despidos, y con la complicidad del ministerio de Trabajo comandado por Jorge Triaca y de otros funcionarios cómplices como aquellos que habilitaron la cabecera de Barracas; quieren de esta forma golpear y desarticular a quienes denuncian su accionar y su responsabilidad en la muerte de David Ramallo, por un lado, y cortar de raíz una experiencia ejemplar de organización y lucha en el movimiento obrero como represental el cuerpo de delegados y trabajadores de la 60.

Desde el Frente Único Izquierda Revolucionaria – Hombre Nuevo llamamos a rodear de toda la solidaridad a los trabajadores y delegados de la línea 60. Que no pase ningún despido ni ninguna suspensión.

¡Basta de ataques patronales!

¡Justicia por David Ramallo!