ELECCIONES EN SUTEBA: APUNTES PARA UN BALANCE


Las elecciones de Suteba se dieron en el marco particular de desarrollo de una lucha abierta de la docencia que aún no se ha resuelto con semanas de paros y masivas movilizaciones. Aquí, un primer balance de los resultados de las elecciones.

 

La docencia bonaerense y de todo el país comenzó el año enfrentando a un gobierno muy duro en las negociaciones, decidido a imponer un techo salarial y avanzar sobre derechos conquistados contemplados en nuestro estatuto. El tándem Macri-Vidal, tiene como objetivo doblegar a los docentes para usarlo como ejemplo disciplinador para el resto de la clase trabajadora y así poder avanzar en su lógica patronal de modificación de las relaciones capital- trabajo. Frente a ello, la burocracia celeste lejos de prepararnos para luchar, ha garantizado un repliegue ordenado que no le genera mayor costo político, desmovilizando, sin convocatoria a asambleas ni a reuniones de delegados con mandato donde podamos construir desde abajo un plan de acción.

Como nunca las elecciones del gremio docente bonaerense estuvieron en los ojos de todos. Incluso en los grandes medios como Clarín los voceros ideológicos del gobierno alertaban sobre los peligros de que ganara las elecciones una alternativa de izquierda.  La burocracia sabía que se estaba jugando no solo la proyección de Baradel hacia la conducción de la CTA unificada, sino también la legitimación de la dirección del conflicto.

Una mirada a la Provincia de Buenos Aires

Los datos finales del escrutinio provincial recién estuvieron el 26 de mayo, casi 10 días después de las elecciones. A pesar de ese inaceptable retraso, el mismo 17/05, tan solo una hora después de haber terminado el comicio en los distritos, Roberto Baradel mostraba junto a Hugo Yasky un gráfico indicando un 73% de votos a favor de la lista celeste, instalando así que una “aplastante mayoría” reelegía a la conducción actual.

Lejos de esta conclusión, los datos oficiales muestran otro panorama. Los resultados de las elecciones en 2017, indican que votó un 61% de un padrón de un poco más de 91.000 afiliado/as. Tomando en cuenta el voto en blanco que fue de alrededor del 2% tenemos los siguientes resultados: 61,15% la lista Celeste y un 36.58 % la lista Multicolor, achicándose la diferencia en aquellos distritos donde esta última logró garantizar fiscalización. Comparando estos guarismos con las últimas elecciones en Suteba (2013), podemos arribar a algunas conclusiones provisorias para un mejor análisis.

  1. Se verifica un crecimiento a nivel provincial de la multicolor, que hace 4 años había obtenido un 30% de los votos. En términos porcentuales la celeste disminuye su representación. Sin embargo, hay que mencionar que en números totales logran conservar la cantidad, acrecentando muy modernamente su caudal de votos. Esto refleja parcialmente el recorrido previo que ha tenido la multicolor instalándose como una referencia alternativa en la docencia bonaerense. Las seccionales multicolor han demostrado en la práctica, no sin dificultades, la construcción de otro modelo sindical. Sin embargo, esto no es suficiente, por eso uno de los objetivos era poder canalizar en votos el descontento que Baradel genera por la base en las escuelas.
  2. En relación a las seccionales multicolor se logró retener la conducción en 8 distritos: Matanza (54,46%) con más de 500 votos de diferencia. Bahía Blanca (81,3%), Berazategui (65,8%), Ensenada (67,19%), Escobar (67,69%), Marcos Paz (89,32 %), Quilmes (63,91%), Tigre (59,36%). En La Plata, con fraude mediante, la celeste- turquesa se impuso en la seccional por 6 votos con un padrón con más de 200 casos denunciados por irregulares por los compañero/as. En la misma seccional en la votación provincial los números oficiales indican una diferencia de 23 votos a favor de la multicolor. Se incorpora a las conducciones de la multicolor una seccional muy pequeña de poco más de 150 afiliados: Gral. Madariaga.
  3.  A pesar de que este año la multicolor tuvo la estrategia de fiscalizar en distritos del interior donde en anteriores elecciones votaba casi el 100% del padrón a la celeste, contribuyendo de este modo a mejorar los porcentajes, continúa siendo abismal la diferencia a favor de la celeste en aquellas zonas donde la multicolor no llega a presentar lista ni a fiscalizar.
  4. El balance más negativo es en relación a la posibilidad planteada con fuerza en las semanas previas a la elección de que se podían recuperar nuevas seccionales del conurbano. En un clima excesivamente triunfalista pasamos de pensar que había que conservar lo que tenemos a sumar distritos importantes en cantidad de afiliados lo que lógicamente redundaba en mejorar los números a nivel provincial. Lejos de esta caracterización, los números dan cuenta de que se profundizó la brecha a favor de la burocracia en estos distritos.

A modo de balance. Nuestro talón de Aquiles.

Aunque los resultados no fueron negativos para la multicolor, las expectativas sin dudas eran mayores. A diferencia de otras tendencias de la izquierda, como el Partido Obrero, no creemos que la única explicación o la variable a ponderar casi exclusivamente sea el fraude. Haciendo un balance crítico de nuestro papel, consideramos que no pudimos prever con exactitud la estrategia de la burocracia ni nuestras propias debilidades, a la par que sobrestimamos el quiebre que tenían en la base.

Nuestro análisis de que el manejo del conflicto docente, con una nueva entrega de la burocracia, iba a impactar electoralmente no se evidenció. Al contrario, pareciera que la burocracia no salió tan debilitada del conflicto. El ataque del gobierno a Baradel, le sirvió, a este último, para fortalecer a la “tropa” propia y postular a la conducción celeste como los paladines de la pelea contra Macri, lo que se reforzó con la represión a la escuela itinerante instalada por la CTERA. Una parte de la docencia sigue creyendo que su conducción se mantiene enfrentada de manera furibunda al gobierno neoliberal de Cambiemos, pese a que los hechos hablan por sí solos. ¿Esto demuestra que Baradel y la celeste no está desprestigiada en la base? No, más bien que primó en esta elección un voto conservador, casi de superveniencia anclado en el posibilismo frente a un escenario político donde gobierna la derecha. En cierta medida esta burocracia es expresión del nivel de conciencia de los trabajadores y trabajadoras del sector que ellos mismos contribuyeron a solidificar con años y años de desmovilización. La figura de Baradel no entusiasma, dirige un gremio cuya composición es mayoritariamente de mujeres, además de que hace 30 años que no trabaja en una escuela, si es que alguna vez lo hizo. Sin embargo, el descrédito, el descontento, no pudo ser canalizado en votos a la multicolor. Sobre esto también influyó el macartismo que desde la celeste y los medios de comunicación afines al kirchnerismo infundieron en la base docente metiendo miedo a la llegada de los “troskos” reforzando así un sentido común despolitizado permeable a ideas tales como “la izquierda siempre es funcional a la derecha”.

Por otro lado, no pudimos prever la estrategia de la celeste, verdaderos especialistas en fraguar elecciones. Se garantizaron el triunfo en base a un despliegue aceitadísimo de su aparato que contó con la colaboración de fracciones del PJ local y que se sostiene en base a presiones, prebendas, un modelo sindical de “mostrador”. No necesitaron como en 2013 en San Martin-Tres de Febrero o Esteban Echeverría impugnar urnas donde ganaba la multicolor porque aseguraron parte de los votos meses antes, inflando los padrones, incluyendo docentes que no cumplían los requisitos para poder votar, etc. Esta impunidad se explica por la connivencia total y el manejo espurio de una Junta Electoral controlada por ellos mismos.

Pasaron las elecciones, nuestros reclamos permanecen. Frente a este escenario, la multicolor, que cuenta con el respaldo de buena parte de la docencia, tiene que seguir jugando un rol de disputa por la dirección del movimiento docente, construyendo y desplegando las estrategias necesarias para organizar activamente desde abajo la defensa de la escuela pública.