Triaca persigue y despide laburantes por organizarse


por Hernán “Vasco” Izurieta

 

Más de un mes pasó ya desde el martes 2 de mayo, día en que el Ministerio de Trabajo de la Nación (MTEySS) dejó en la calle a 31 trabajadores y trabajadoras de limpieza tercerizados como represalia por su lucha gremial -incluidos 6 delegados del SITMMA-CTA-, incumpliendo de manera flagrante un compromiso de continuidad laboral para los 130 laburantes que provenían de la empresa INMANTEC SRL.

Días después de los despidos masivos, fueron echadas 2 trabajadoras más, una por saludar en la vereda a sus compañeras y compañeros despedidos y otra por enfermarse y faltar un día. Ambas, manifestaciones alevosas de la política de terrorismo patronal que aplica la nueva empresa Clearing Office SRL, con el aval de las autoridades de la cartera laboral y del pro-patronal Sindicato de Obreros de Maestranza (SOM).

De este modo, son 33 los trabajadores y trabajadoras de limpieza que vienen exigiendo su reincorporación, a través de numerosas acciones de lucha, sin obtener hasta el momento ninguna respuesta de parte de las máximas autoridades del MTEySS, que durante todo este tiempo no propusieron ninguna instancia de diálogo para tratar el conflicto, lo que deja al desnudo el carácter completamente antiobrero de la gestión del ministro Jorge Triaca.

Un gran ejemplo de organización

Los compañeros y compañeras de limpieza despedidos son protagonistas de una importante experiencia de organización gremial de base, desarrollada en las más difíciles condiciones de tercerización y explotación. Desde hace 7 años construyen el SITMMA-CTA al interior del Ministerio de Trabajo de la Nación, como alternativa a la política burocrática y pro-patronal del SOM.

Desde diciembre de 2015 venían enfrentando los atropellos de la rescindida empresa INMANTEC SRL -contratada en la anterior gestión de Carlos Tomada-, que violentó sistemáticamente los derechos de los trabajadores y trabajadoras; pagó fuera de plazo los salarios durante 14 meses; incumplió con los términos de los pliegos de licitación y los estafó con el (no) depósito de sus aportes previsionales y de obra social. Todo ante la permisividad de los organismos de control que, como el propio Ministerio de Trabajo, deberían regular su accionar.

La prolongación del conflicto provocó que las condiciones de higiene y seguridad de los edificios se deterioraran notablemente. Es así que las y los trabajadores del Ministerio de Trabajo debieron desarrollar sus tareas en un contexto cada vez peor, llegando incluso a quedar en evidencia la presencia de roedores, como se produjo en diversas oficinas de la sede central.

 

En ese marco, luego de que un grupo de trabajadores/as se encadenara al portón de ingreso de la cartera laboral el viernes 21 de abril en reclamo de pago de salarios y continuidad laboral, el ministro Triaca ordenó la rescisión del vínculo contractual con INMANTEC SRL. Dos semanas después inició sus actividades la nueva empresa y fue allí que las autoridades consumaron una nueva estafa contra las y los trabajadores tercerizados, al incumplir el compromiso de continuidad de todo el personal proveniente de INMANTEC SRL, al dejar en la calle a más de 30 trabajadores/as con un alevoso criterio de persecución sindical.

Y una lucha que no afloja

Antes y después de concretados los despidos del 2 de mayo, las acciones de respuesta de los trabajadores y trabajadoras de limpieza, en unidad con la Junta Interna de ATE-Trabajo, se sucedieron en distintos planos y ámbitos.

Así fue como se realizó una Audiencia pública en el Congreso de la Nación para difundir el conflicto; se logró el apoyo al reclamo de distintos bloques parlamentarios; se recurrió a la solidaridad de todos los sectores de la CTA, organizándose con ese fin delegaciones de compañeros/as que tomaron esa responsabilidad; se organizaron de forma periódica ollas populares en la puerta de Alem 650 sosteniendo la visibilización y vigencia del reclamo. A su vez, el 4 de mayo se hizo un primer masivo acto de protesta, a 2 días de efectivizados los despidos, exigiendo su reincorporación. Y el día 19, casi 1500 compañeros/as de organizaciones sociales, sindicales y políticas (diversas Juntas Internas de ATE, FOL, MTL, Barrios de Pie, Polo Obrero, MST, Poder Popular, entre muchas otras)  se concentraron en la puerta del Ministerio y luego, con los compañeros y compañeras despedidos al frente de la imponente movilización, mantuvieron cortada Avenida Córdoba y 9 de Julio por casi 3 horas.

Todas estas acciones, de menor a mayor, no lograron hasta el momento torcer la decisión de las autoridades del Ministerio de Trabajo de dar marcha atrás con los despidos. La intransigencia patronal se ubica hoy en su punto más alto, en un contexto político de ataque del gobierno de Cambiemos sobre las condiciones de vida y laborales de la clase trabajadora, que va de la mano de un incremento de la represión y criminalización de la protesta social.  

No obstante, la pelea por la reincorporación sigue firme, tanto por las vías legales como en el impulso de acciones de denuncia ante organismos internacionales y con la preparación de nuevas medidas de lucha que fuercen a Triaca y sus funcionarios a discutir una solución de fondo a este conflicto. Del mismo modo, se sigue trabajando el Fondo de Lucha para sostener materialmente la pelea de las y los laburantes que reclaman su reinstalación.   

Desde el Frente Único IR-HN y la Corriente de Izquierda Poder Popular ratificamos nuestro total apoyo a la dura pelea que vienen llevando adelante los compañeros y compañeras de limpieza tercerizados de Trabajo y la combativa Junta Interna de ATE en el organismo. Lo hacemos con el convencimiento de que esta pelea constituye una lucha testigo contra la tercerización en la Administración Pública y su triunfo resultaría de fundamental importancia, no sólo para poner un freno a los ataques contra los/as compañeros/as tercerizados, sino también para que el conjunto de los y las estatales se ubiquen en mejores condiciones para hacer frente a la ofensiva que el gobierno macrista lleva adelante contra el salario y las condiciones de trabajo de los trabajadores y trabajadoras del Estado.

Unidad de clase, organización de base y decisión de lucha siguen siendo los criterios fundamentales para orientar esta batalla, y las que vienen, contra un gobierno de CEO´s decidido a achicar el Estado, despedir trabajadores/as de forma masiva y atacar a las organizaciones sindicales que enfrentan sus planes de hambre y ajuste.