Gran Bretaña: triunfo conservador con sabor amargo


La primer ministra, Teresa May, había adelantado los comicios generales para respaldar su gestión y negociar así un “Brexit duro” con la Unión Europa que viene apretando la soga tras la decisión de Londres de retirarse del mercado común. La disputa por las condiciones de retirada y de inversión hacia el futuro entre ambos mercados está en el centro de la disputa.
Los sondeos le otorgaban a May una ventaja superior al 20 por ciento en relación a su adversario, el laborista Jeremy Corbyn, quien al realizarse la consulta por la permanencia en la UE el año pasado afrontó una crisis interna severa en su partido y tuvo que resistir a los pedidos de dimisión.
Con este panorama, el resultado de las elecciones de este jueves 8 de junio significa un duro golpe para la primera ministra al perder la mayoría absoluta conservadora en la Cámara de los Comunes, lo que la obliga a negociar con las fuerzas liberales para poder formar gobierno y por tanto dirigirse desde una posición de mayor debilidad a la Unión Europea. No se descarta que la propia May deba dar un paso al costado tras este fiasco y deje el lugar a un nuevo premier para encarar las negociaciones.
Otro dato de la elección fue el retroceso de UKIP, la formación fascitizante que había protagonizado la campaña por el Brexit del año pasado. Su líder Nigel Faragel dijo que sus votantes se desplazaron hacia el laborismo.
El ascenso de Corbyn
El dato distintivo de la elección fue el ascenso rampante de esta figura que asumió al frente del laborismo por el voto de las y los afiliados pero que carecía de experiencia en la gestión partidaria y estatal. Al momento del Brexit, Corbyn enfrentó una rebelión de sus diputados y se mantuvo al frente pero era considerado virtualmente un cádaver politico.
El aspirante laborista sorprendió cuando presentó un programa radical para las elecciones con planteos como nacionalizaciones de los servicios y los recursos y una fuerte intervención estatal en la educación y la salud. A partir de ese desplazamiento y acompañado por el diseño de una campaña “viral” con miles de jóvenes activistas en las redes, el candidato canalizó un fénomeno de masas especialmente enfocado en la juventud que se tradujo en mitines multitudinarios.
Si bien no obtuvo el primer lugar, los grandes medios coinciden en destacar que se trata del gran ganador de la elección habiendo superado el último registro electoral del laborismo y quedando a una corta distancia de los Tories.
Sin duda, el fenomeno de Corbyn se inscribe en el mismo proceso que anteriormente protagonizaron Melenchon en Francia, Podemos en España y Sanders en Estados Unidos que, más allá de los limites de los programas que levanta cada uno, expresan el amplio descontento que existe en importantes sectores de la poblacióm y, en particular, de la juventud.
Un nuevo capitulo de la crisis
Apenas conocidos los resultados, la City de Londres y la libra esterlina cayeron ante el panorama de incertidumbre que dejan las urnas ya que en ningún escenario se barajaba un gobierno de coalición.

Como telón de fondo se desarrollan las guerras imperialistas en Medio Oriente que ahora tocan la puerta del Viejo Continente con una oleada de ataques de jóvenes europeos de descendencia árabe. El propio desenlace de la elección británica estuvo signada en sus últimos días por el atentado en Melbourne supuestamente protagonizado por un joven que ya estaba fichado por los servicios de inteligencia. No son pocos quienes consideran que este desplazó el eje de la elección con un costo politico determinante para la primera ministra.
Hacia adelante, la crisis tenderá a profundizarse en torno a la disputa por el desarrollo de las negociaciones para concretar el Brexit, es decir entre Alemania y Gran Bretaña, con la amenaza de una fuga de capitales británicos hacia Bruselas que ponga en jaque las finanzas de Londres en caso que Merkel logre imponer un acuerdo sancionatorio.
En este convulsivo proceso, las opciones como el laborismo de Corbyn serán puestas a prueba frente a las ojos de las masas. Solo el desharrollo de una alternativa anticapitalista consecuente podrá estar a la altura de estos desafíos.