Triunfo de la lucha feminista en Mendoza: condenaron a Mariano Luque


Seguimos buscando a Soledad Olivera

Este lunes 12 de junio, en las puertas del Poder Judicial, recibimos la noticia: Mariano Luque fue condenado a doce años de prisión por el homicidio de Soledad Olivera, una joven lavallina desaparecida desde noviembre de 2011. Sin dudas este es un logro de la lucha feminista, pero no nos conformamos, exigimos la aparición con vida de Soledad y todas las que nos faltan.
Mariano Luque es el único imputado por las desapariciones de Soledad Olivera y Johana Chacón. Si bien ellas desaparecieron en fechas diferentes, en ambos casos es Luque el último en tener contacto con las jóvenes.
Por la desaparición de Soledad, Luque ya había sido llevado a juicio, acusado de privación ilegítima de la libertad. En aquella oportunidad fue juzgado por la Segunda Cámara del Crimen y el 8 de septiembre de 2015 fue absuelto por el “beneficio de la duda”. Ante esto, el movimiento de mujeres y las organizaciones sociales y políticas de Mendoza no dudamos en denunciar el carácter sexista y misógino de la justicia. Dos de los jueces que dieron impunidad a Luque -Roberto Uliarte y José Valerio- eran docentes en la Universidad Nacional de Cuyo, por lo que inmediatamente se organizaron escraches y manifestaciones en repudio a la justicia patriarcal.

La sentencia, entonces, fue llevada a casación y se logró que la Corte provincial anule la absolución de Luque. En este segundo juicio, iniciado el 24 de abril de este año, la querella solicitaba la condena a 20 años de prisión para Luque por el delito de homicidio simple. A pesar de que el cuerpo de Soledad nunca apareció, los abogados afirman que “no cabía otra posibilidad que el homicidio”.

Finalmente hoy, alrededor de las 9.30 hs, las compañeras y compañeros que nos hicimos presentes en las puertas del Poder Judicial nos enteramos de una buena noticia: Luque fue condenado a 12 años de prisión por el homicidio de Soledad Olivera. La organización feminista y popular nos permitió evitar que un femicida más quede impune. Entre abrazos y lágrimas, reafirmamos que la lucha colectiva es el camino correcto para conseguir justicia, reafirmamos que no queremos más justicia patriarcal, pero sobre todo exigimos y prometimos seguir buscando a Soledad.

¡Vivas se las llevaron, vivas las queremos!

¡Exigimos al Estado que busque a Soledad, Johana, Gisela y todas las mujeres que nos faltan!