Trump y su ataque contra Cuba


El presidente norteamericano anunció nuevas restricciones de Washington a la isla tras el proceso de apertura parcial que había impulsado Barack Obama. La decisión persigue objetivos politicos definidos en la estrategia imperialista para la región.

Fiel a su grandilocuencia, en un acto en Miami en el que reivindicó el intento de desembarco yanqui en Playa Girón y la Operación Peter Pan, Donald Trump anunció la marcha atrás en las medidas de apertura -incipientes- que Obama había desarrollado sobre el final de su mandato. Si bien hay aspectos que se mantienen como el funcionamiento de una embajada en La Habana, la resolución limita los viajes entre ambos países y, fundamentalmente, prohíbe el comercio con el Grupo de Administración Empresarial (Gaesa), un organismo estatal que estructura gran parte de la actividad económica de la isla. La medida supone un duro golpe tanto en el terreno del turismo como del comercio.

El argumento oficial de la medida es no financiar al “monopolio de las fuerzas armadas que oprimen al pueblo cubano”. Trump intenta extorsionar y condicionar a la dirección del Estado cubano a acelerar una apertura en los términos dictados por Washington. “Sabemos lo que pasa ahí y no lo olvidamos. Cuba debe legalizar los partidos, permitir elecciones supervisadas, liberar los presos y entregar a los fugitivos. Mientras no haya libertad, habrá restricciones”, dijo el magnate.

Ante ello, el gobierno cubano sostuvo en un comunicado que “Como hemos hecho desde el triunfo del 1º de enero de 1959, asumiremos cualquier riesgo y continuaremos firmes y seguros en la construcción de una nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible”.

Por otra parte, el anuncio no puede desligarse de la fuerte ofensiva imperialista contra el gobierno de Venezuela que se viene desenvolviendo en forma coordinada con la oposición escuálida. El objetivo de la estrategia de Trump -como él mismo anunció- es profundizar el control de los Estados Unidos en el hemisferio, incrementando el despliegue militar y apuntalando a nivel regional la oleada de gobiernos neoliberales golpeando a las experiencias más
avanzadas y radicalizadas de América Latina.

Esta política no apunta a otra cosa más que, a fin de cuentas, imponer las politicas de hambre y ajuste contra el pueblo que reclaman el imperialismo y la burguesía; pero no podrán doblegar al heroico pueblo cubano, cuya resistencia a las agresiones imperialistas lleva más de 50 años.

Toda nuestra solidaridad con Cuba

Abajo el bloqueo imperialista