No al cierre del ArteCinema, no al ajuste en la cultura


Hace algunas semanas, los dueños del cine ArteCinema de Constitución, avisaron su cierre para el 31 de julio de este año ya que las autoridades del INCAA dejarían de financiar su alquiler. Éste espacio es sostenido por sus trabajadores y trabajadoras hace años, encargándose de su difusión, funcionamiento e incluso la obtención de
las películas. Ubicado en la calle Salta 1620, en el barrio de Constitución, aún sostiene precios realmente populares, incluso menores a los del cine Gaumont, donde no sólo se proyectan estrenos del cine argentino, sino algunas películas nacionales anteriores y otras extranjeras. La opción que les ofrecieron a las y los
trabajadores del cine fue aumentar las entradas a $100, es decir un aumento del 100%, para que puedan financiar el alquiler del predio y sus salarios, lo que no es un respuesta real ya que bajaría su concurrencia por las condiciones del barrio y la oferta del otro espacio INCAA, lugar que fue comprado por el INCAA.

Precarización y vaciamiento de película

Las y los trabajadores del cine están en una situación precaria de contratación: “No hay contrato hace años. Se firmó una vez sola, los otros cinco años fueron convenios, es decir que de un día para el otro pueden cerrarlo”, comenta un trabajador en una entrevista que circuló por algunos medios alternativos. Las y los trabajadores de este espacio no recibieron respuesta al preguntar qué pasará con sus puestos de trabajo. Frente a esto, vecinos y vecinas del barrio
comenzaron a reunirse en asambleas semanales para enfrentar el cierre del cine y convocaron a una marcha el próximo jueves 29 de junio a las 15hs hacia la puerta del INCAA.

Esto es parte de una política de desfinanciamiento de la cultura nacional por parte de las autoridades del INCAA. Este instituto cuenta con un fondo de fomento formador por impuestos al sector audiovisual y entradas a cines y teatros, que financia la producción de audiovisuales nacionales, las más de 80 salas en todo el país, el programa de cine móvil, la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica, entre otras cosas. El INCAA tiene
autarquía sobre este fondo, pero está habiendo una subejecución de presupuesto a la par que el ministerio de Cultura está interviniendo sobre éste. Esto por un lado impacta en la cadena de producción audiovisual nacional ya que por desfinanciamiento se frenan películas en proceso y por ende baja el número de estrenos nacionales a futuro.

A su vez, se enfrenta la situación de 4 despidos en el INCAA, de profesionales con tareas técnicas específicas, donde su situación de contratación es muy precaria figurando como “proveedores” para el instituto. Las autoridades lo atribuyen también a la subejecución del presupuesto y ajuste, sin embargo los y las trabajadoras del instituto
denuncian la creación de subsecretarías con incorporaciones de familiares de los funcionarios.

El desinterés político sobre este espacio de las nuevas autoridades del INCAA, designadas luego del conflicto a fines de abril, sigue mostrando su visión mercantilista de la cultura y la política de desfinanciamiento a lo largo y ancho del país, acentuada en barrios marginados del sur, como es Constitución y áreas que no son de su interés económico como es la cultura nacional. Las formas de contratación del instituto siguen poniendo en evidencia como el Estado precariza a los y las trabajadoras estatales gestión tras gestión.

• No al ajuste en el cine nacional.
• No al desfinanciamiento de la cultura popular
• No al cierre del ArteCinema.
• Reincoporación de los 4 trabajadores despedidos del INCAA.

El 29/6, a las 15, ¡todas y todos a la marcha contra el cierre!