A 15 años de la masacre de Avellaneda, una gran jornada de lucha por Darío y Maxi


Un multitudinario acto copó el Puente Pueyrredón para reclamar cárcel común y efectiva a todos los responsables materiales y políticos y para denunciar la escalada represiva del Estado.

La apertura de la concentración comenzó el domingo por la tarde, con la asamblea de mujeres, lesbianas, bi, travestis y trans piquetexs, comenmorando la primer asamblea antes de la masacre. Un espacio cargado de lucha feminista y piquetera, lleno de compañeras históricas para el movimiento de desocupados/as y destacando nuestro rol en los primeros procesos de organización de los y las de abajo.

Luego de las diversas actividades, se realizó por la noche la marcha de las antorchas, donde miles de compañeros y compañeras cruzamos el Puente Pueyrredón conmemorando a nuestros compañeros.

A partir del lunes, desde temprano comenzaron a concentrarse miles y miles de compañeros/as para subir nuevamente al Puente Pueyrredón en una verdadera cita de honor para todo el movimiento obrero y popular, para recordar a dos de sus mártires más importantes como Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, caídos hace 15 años por las balas asesinas del gobierno de Duhalde junto a todo su arco político de ese entonces, como Aníbal Fernádez que se desempeñaba como Secretario General de Presidencia, Juan José Álvarez – ex jefe de la SIDE y Secretario de Seguridad Interior de la Nación, y Felipe Solá Gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Todos los responsables políticos que ejecutaron la orden para la balacera de la policía bonaerence.

Apenas pasado el mediodía, comenzó el acto donde se leyó el documento central de la jornada. Allí se hizo hincapié en el reclamo de cárcel común, perpetua y efectiva para los responsables politicos y materiales de la masacre.

Muchos de quienes dieron las ordenes ese día y hoy siguen ocupando cargos públicos, participando en elecciones con completa impunidad.

Además, se denunció que desde la asunción del gobierno de Cambiemos se ha multiplicado la represión estatal y la criminalización de la protesta social. Este es un pilar de la política del macrismo para poder descargar el ajuste sobre las espaldas del pueblo trabajador.

El vigoroso y emotivo acto de hoy refleja no solo que la lucha de Maxi y Darío sigue viva en la memoria de nuestro pueblo, sino que existe un movimiento popular que no está dispuesto a retroceder en sus conquistas y reclamos.

El cierre del acto estuvo a cargo de Alberto Santillán quien dirigió unas sentidas palabras: “Ser el padre de Darío no es una mochila. Es un orgullo. Y Darío vive en cada una y cada uno de ustedes.”

Tanto en la cabecera de la movilización como en el escenario estuvieron presentes compañeros y compañeras referentes del Frente Único IR – HN, quienes se acercaron a acompañar la jornada desde temprano.

¡Darío y Maxi, presentes!

A 15 años de la masacre de Avellaneda decimos: ¡Cárcel común y efectiva para todos los responsables!