Brasil: segunda huelga general mientras se agrava la crisis politica


El 30 de junio tuvolugar la segunda huelga general del año convocada por las centrales sindicales en simultaneo al pedido de procesamiento del presidente Temer por parte del fiscal general por causas de corrupción. El Congreso deberá decidir con una mayoría especial si aparta al mandatario del cargo.

La situación en Brasil combina elementos verdaderamente convulsivos: el 28 de abril pasado se realizó el primer paro general en el país luego de décadas. Ahora, sólo dos meses después por la presión de las bases, las centrales sindicales se han visto obligadas a convocar a una nueva huelga general, esta vez no sólo contra las reformas antiobreras del gobierno, sino además con la consigna “directas ya” que reclama la salida de Temer y el adelantamiento de las elecciones generales, y no su reemplazo por alguien designado por el Congreso.

En este contexto, el lunes pasado el fiscal general, Rodrigo Janot, presentó una denuncia formal ante la Corte Suprema de Justicia contra el mandatario por las escuchas que lo registran avalando las coimas a Eduardo Cunha por parte del grupo empresario JBS y por intentar obstruir las investigaciones vinculadas al Lava Jato. Es la primera vez que un presidente de ese país enfrenta cargos penales.

La Corte ya giró la denuncia al Congreso quien debe aprobarla con una mayoría especial de dos tercios para darle curso. En ese caso, Temer sería desplazado por 180 días del cargo hasta el fallo final y su lugar sería ocupado por el titular de la Cámara Baja, Rodrigo Maia.

Brasil atraviesa una crisis política de dimensiones profundas y una disputa intestina entre sus clases dominantes, donde se intenta procesar un recambio por arriba que preserve y garantice el ajuste que Temer debía ejecutar.

La huelga general y la intervención de las y los oprimidos con su propia agenda en las calles marcan el verdadero camino de salida.