Elecciones: debates y desafíos en la construcción de alternativa política


El mapa político quedó despejado hacia las primarias abiertas a realizarse el 13 de agosto próximo. Las PASO definirán las tendencias fundamentales hacia las elecciones generales de octubre. Desafíos y tareas de nuestra intervención electoral y su aporte a una alternativa política de la clase trabajadora y el pueblo.

Una mirada general del mapa político nacional, en el plano electoral hacia las PASO de agosto, muestra como dato fundamental la presencia de la alianza oficialista Cambiemos en pie prácticamente en todo el país, la disolución total y silenciosa del FPV a nivel nacional, a partir del repliegue de los gobernadores peronistas hacia armados locales de los PJ provinciales, y la reinstalación de Cristina Kirchner como actor destacado en el marco de la disputa bonaerense.

Desde el punto de vista de las fuerzas políticas obreras y populares, el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) es la principal expresión electoral de oposición al macrismo, habiendo presentado lista de candidatos y candidatas en 21 provincias de nuestro país, con un perfil de independencia de clase.

Macrismo y kirchnerismo coinciden en la necesidad de antagonizar la elección entre esas dos opciones, en un intento de polarización que sin embargo está lejos de abarcar a la totalidad del electorado. Por esta razón, es uno de los desafíos fundamentales de la coyuntura ampliar el arraigo y estructuración de una propuesta política anticapitalista, antiimperialista y antipatriarcal, que en ese marco alce la voz de los trabajadores y trabajadoras y de los sectores populares más castigados por el ajuste.

Sin espacio para las centroizquierdas  

Desde nuestro punto de vista, el escenario político constituido pone de relieve que frente a bloques patronales consolidados y más aún con la fachada “despejotizada” que adoptó Unidad Ciudadana, quedan seriamente debilitadas las perspectivas de una centroizquierda de anclaje popular por fuera de lo que ya expresa políticamente el kirchnerismo.

Frente a ello, para las fuerzas políticas de izquierda y populares, se abrieron básicamente tres variantes de posicionamiento en la coyuntura electoral, con implicancias tácticas y estratégicas en cada uno de los casos.

La primera opción es la de avanzar en una integración en pasos sucesivos al dispositivo político-electoral del PJ, en función de la fuerte atracción que ejerce el kirchnerismo sobre sectores progresistas y de base popular. En esta línea se inscribe Patria Grande. La Regional CABA con su armado frentista Ahora Buenos Aires (PG, Seamos Libres, PTP y referentes independientes) directamente decidió integrarse a Unidad Porteña, el frente electoral del PJ de CABA de Guillermo “Patota” Moreno y Víctor Santa María, burócrata sindical del SUTERH y dueño de medios de comunicación (entre ellos, Página/12 donde sus trabajadores y trabajadoras cobran salarios con atraso y en cuotas). Sin llegar a ese nivel de integración, a nivel provincial desde PG llaman a votar por CFK como senadora, ubicando como una suerte de colectora kirchnerista a sus listas locales, en algunos casos construidas de conjunto con otras fuerzas compañeras (como sucede con Unión del Pueblo en La Plata).

¿Cómo se condice esta apuesta con la proclamación de objetivos anticapitalistas y de transformación social profunda? Difícil de explicar, ya que si hay un aparato político que por definición es enemigo de cualquier proyecto emancipatorio, ése es el del PJ.

En este caso, la variante táctica adoptada tiene evidentes implicancias estratégicas y el costo de la integración generalmente no resulta gratuito. La adaptación política, programática y militante frente al sistema capitalista y el reemplazo de una propuesta de transformación de raíz de la sociedad por otra de reformas progresivas del mismo, suele ser el resultado final de estas decisiones ejecutadas siempre en nombre del “realismo político”, que ha dado lugar a cíclicas experiencias fallidas de diversas organizaciones de izquierda.

Un segundo tipo de resoluciones, delimitadas de la integración al pejotismo, fueron las adoptadas por experiencias compañeras como la de Pueblo en Marcha que avanzó en un acuerdo de última hora con Proyecto Sur de Pino Solanas y el Partido Social (denominado Sur en Marcha); y la alianza Convocatoria Abierta x Buenos Aires (CAxBA), que integra a Izquierda Popular (IP) del MP La Dignidad y la Unidad Popular (UP) de Claudio Lozano y Víctor De Gennaro, que dirimirán el orden de sus candidaturas en las PASO.

Se combinan aquí las limitaciones programáticas que devienen del acuerdo con fuerzas del campo más tradicional de la centroizquierda, con la razón de ser de alianzas que muy difícilmente tengan resultados positivos en acumulación electoral, si se las analiza incluso desde una lógica estrictamente pragmática.

Nacidas con la urgencia del cierre de listas hacia las PASO, aparece como dificultosa su continuidad una vez concluidas las primarias abierta y, en el mejor de los casos, las generales de octubre.

La salida es por izquierda   

Desde el Frente Único IR-HN planteamos de forma fraternal y respetuosa nuestras diferencias frente a las dos lógicas de resoluciones antes mencionadas. Se trata en todos los casos de compañeros y compañeras con los que más allá de diferencias de distinta índole y magnitud, compartimos ámbitos de lucha y militancia en variados terrenos del movimiento social y, en algunos casos en particular, duraderas experiencias de construcción unitaria en el plano sindical, como la que llevamos adelante en la CPS Rompiendo Cadenas.

De nuestra parte, consideramos que la etapa exige una intervención unificada desde la izquierda en todos los planos de la lucha de clases, incluido el electoral. Por ello resolvimos intervenir a través de Poder Popular (espacio frentista que conformamos junto a otras organizaciones compañeras) fortaleciendo una referencia obrera, popular y de independencia de clase, que desde nuestro punto de vista tiene en el escenario electoral actual su principal expresión en el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT).

No desconocemos ni negamos nuestras diferencias con los partidos del FIT en materia de estrategia revolucionaria, de caracterización de la situación política de América Latina, fundamentalmente, y de métodos de construcción política, entre otras; tampoco naturalizamos la lógica de acuerdos políticos que el FIT propone en la actualidad, con apertura muy limitada y condicionada a otras fuerzas políticas.

No obstante, estamos convencidos y convencidas que la intervención política unitaria en la coyuntura nacional resulta prioritaria y, sobre esta jerarquización, ubicamos esas diferencias con las fuerzas del FIT como secundarias en relación a los objetivos particulares de la participación electoral en el escenario actual.

Junto a esto, asumimos el desafío de la unidad con la seriedad que amerita, ya que para que se vuelva viable debe contemplar una base real de acuerdos programáticos. Si la concreción de unidades fuera tan fácil como sólo proponérselo, abundarían los ejemplos de ese tipo y no los de fragmentaciones sucesivas, tal como ocurre en la actualidad y no sólo en el campo de la izquierda.

Sabemos, a su vez, que el apoyo o participación junto al FIT desde una perspectiva crítica que sostenemos es una posición tomada también por otras organizaciones compañeras y reafirmamos nuestra voluntad de avanzar hacia una iniciativa común en este plano. Seguimos defendiendo la necesidad de construir una unidad más amplia y más profunda, que pueda forjar un frente social y político en todos los terrenos de la lucha. En esa meta estratégica persistimos hoy y continuaremos trabajando más allá de las elecciones de este año.

Con estas posiciones, desde Poder Popular participaremos con candidaturas propias en las listas únicas del FIT en CABA, Provincia de Buenos Aires (en varios municipios) y Mendoza, como una primera experiencia propia de intervención electoral que aporte a la puesta en pie de una salida política obrera, popular y socialista, frente al ajuste del gobierno de los CEO´s.

Con esos objetivos, invitamos a construir Poder Popular y, el próximo 13 de agosto, votar al FIT en todo el país.

¡Las y los trabajadores tenemos que ser protagonistas en la lucha contra el ajuste!

¡Por una Argentina sin hambre ni explotación!