SUTE Mendoza: Un sindicato recuperado desde las bases


En Mendoza, punta de lanza en la reforma neoliberal en la educación, las y los trabajadores de la educación conquistaron el SUTE, el sindicato más grande de la provincia. Este avance de las bases sobre las conducciones burocráticas permite fortalecer una perspectiva de lucha contra el ajuste en curso y es una bocanada de aire para la pelea general contra la avanzada macrista.

 

Desafíos y perspectivas del SUTE recuperado

El lunes 3 de julio asumió la nueva conducción del Sindicato Unido de los Trabajadores de la Educación (SUTE). En la sede central del sindicato y con auditorio colmado, se proclamó al nuevo secretariado provincial compuesto por la militancia del Frente de Unidad por la Recuperación del SUTE. Estuvieron presentes dirigentes de gremios locales, sindicatos docentes y seccionales recuperadas de diversas partes del país junto a la nueva camada de dirigentes del SUTE. Entre ellos, nuestros compañeros del Frente Único IR-HN y de la Agrupación Marrón Sebastián Henríquez (Secretario General del SUTE), Teresa Roura (Secretaria General del SUTE Godoy Cruz) y Vanina Frecentece (Secretaria Gremial del SUTE Las Heras).

Luego de 20 años, la conducción celeste ha sido desbancada de la dirección del SUTE y se abre un escenario inédito para los/as trabajadores/as de la provincia. Donde nació el Ítem Aula y se hizo un primer ensayo de esta política precarizadora, emergió una fuerza capaz de reorganizar a los sectores de oposición y constituir una opción real contra la burocracia.

Se trata de un paso muy importante. El sindicato que representa a unos 60 mil docentes y celadores, y cuenta con más de 25 mil afiliados/as, es el más importante de la provincia, y constituye un centro de gravitación para la lucha obrera de todo Mendoza. A su vez, implica un cambio en el mapa nacional, en particular para la lucha docente, contribuyendo a la estructuración de una política nacional de lucha contra la burocracia celeste de la Ctera.

Recuperar el prestigio del sindicato y la participación

Una de las tareas centrales que ha asumido el nuevo secretariado es la recomposición del prestigio del sindicato. El vasallaje de la conducción celeste a los diversos gobiernos de turno minó la confianza no sólo en su dirigencia, sino también en la propia herramienta gremial. En 2015, por ejemplo, cuando finalizaba la gestión de “Paco” Pérez (FPV) en la provincia los/as trabajadores de la educación pasaron varios meses sin saber si iban o no a cobrar su salario. En esas circunstancias, el SUTE ni siquiera fue capaz de articular una medida de fuerza contundente producto de su servilismo político.

En este año, la propia crisis de la conducción dejó al sindicato partido en dos y completamente paralizado. A tal punto llegó esta situación que el SUTE no podía convocar a ninguna acción y reunir a un número importante de trabajadores. El poder de fuego del sindicato más numeroso de Mendoza quedó aniquilado por los propios errores de la burocracia celeste.

Recuperar el prestigio del SUTE hacia sus propias bases consiste en demostrar, nuevamente que es una herramienta valiosa. Y el gremio es un herramienta valiosa en la medida en que está activo, que convoca a la acción, que toma las demandas de los/as trabajadores y se organiza para pelear por ellas. En tal sentido, una de las tareas centrales que se plantea la nueva conducción es una política comunicacional que saque a la luz los problemas de los/as trabajadores y al sistema educativo. Problemas edilicios, meriendas insuficientes, falta de recursos de todo tipo, colapso de las instituciones que deberían actuar ante situaciones emergentes, sobrecarga de tareas, entre otros problemas para, de este modo, instalar un debate social que permita volver a tender lazos hacia toda la comunidad y señalar quién es el verdadero responsable de la crisis educativa: los gobiernos de turno a cargo del Estado.

En el sentido de lo anterior, una de las primeras iniciativas que ha encarado el SUTE naciente es impulsar una gran campaña de afiliación masiva. Los/as trabajadores/as deben tomar el sindicato en sus manos. Para eso, hay que revertir la desafiliación y la falta de participación. Los/as compañeros/as afiliados hoy son poco menos de las mitad, eso implica que existe una amplia posibilidad de crecimiento para una mayor participación en los destinos de la organización gremial. El horizonte es cambiar radicalmente esta situación: el SUTE es de todos/as los/as trabajadores/as de la educación y debe ampliar la participación para todos los que son la razón de su existencia.

La política de Cambia Mendoza hacia los/as trabajadores

Alfredo Cornejo (UCR- Cambia Mendoza) asumió la gobernación e inmediatamente se dispuso a demostrar quién manda en la provincia. En el caso de los/as docentes, dos paritarias cerradas por decreto y la imposición del Ítem Aula son la demostración de esta política. Utilizó inteligentemente la debilidad de las conducciones sindicales más importantes de la provincia: la crisis interna de ATE y luego la intervención de Judiciales se suman al listado. Cornejo no encontró adversarios que pudieran hacer frente a su ofensiva feroz de atacar salarios y condiciones de trabajo.

En contratendencia con esa política y en combinación con la crisis de la burocracia celeste, se abrió una brecha por la que emergió una nueva opción de la cual los poderes de turno ya han tomado nota. La primera respuesta contundente de la clase trabajadora mendocina es la puesta en primera línea de batalla a una nueva conducción para que represente sus intereses y los defienda.

Uno de los ejes de la política de Cornejo hacia los/as trabajadores/as estatales es la de salario por productividad. Ya está anunciado por el gobierno que en la próxima paritaria se debatirá salario atado a la productividad de los docentes: más y mejores rendimientos de una escuela implicará premios. Y por el contrario, menor rendimiento, castigos. Esta lógica empresarial pretende descargar la responsabilidad de la calidad educativa sobre los docentes, ignorando deliberadamente que la crisis que pesa sobre el sistema en su conjunto es producto de políticas de ajuste sobre el mismo. En simultáneo, se intenta poner en marcha un nuevo ataque sobre el salario, profundamente atrasado. Mientras que el inicial de un docente que recién se inicia llega a poco más de $9.000 la canasta familiar trepa a más del doble.

La recuperación del SUTE es el mayor dato político del año en la provincia. Allí donde Cambiemos comenzó a forjarse a nivel nacional con el amplio respaldo de sectores del radicalismo, donde toda la oposición anti-kirchnerista se reunió en un solo frente (UCR, PD-PRO, Frente Renovador, Libres del Sur) se ha asestado un golpe que debe extenderse y consolidarse. Las posibilidades de recomposición de una correlación de fuerzas favorables a nuestra clase hoy están concentradas en la experiencia del SUTE.

La lucha contra la degradación de la calidad educativa

Una de las grandes tareas es poner al descubierto la degradación que está sufriendo el sistema educativo en nuestra provincia y el país. Es característico de las últimas reformas educativas que la extensión de la obligatoriedad de la educación implicó no una mejora, sino una pauperización de la formación que reciben las y los estudiantes en las escuelas. Se extendió la educación secundaria con la Ley de Educación Nacional, pero no se invirtió para que el sistema pudiera cubrir esa demanda. Por el contrario, se precarizó la formación y la propuesta de este gobierno y también del anterior es conformarnos apenas con estudiantes que comprenden textos y que saben las operaciones matemáticas elementales.

En simultáneo, desde hace tiempo se consolida una fragmentación del sistema y de los circuitos en los que se mueven los estudiantes: mientras las escuelas públicas de clase media ofrecen una formación con contenidos de cultura general en cada una de las materias, en las escuelas de los barrios populares se orienta la educación hacia el entorno inmediato de los estudiantes. Así, la cultura, la historia y el capital cultural de unos es cualitativamente diferente del de otros, a quienes se los confina en una formación pensada para que los estudiantes se adapten a su realidad dada, inmediata y sin perspectiva alguna de superar. Es, en última instancia, una educación pensada para la reproducción y aceptación de las condiciones que le toca a cada uno, y lejos está de aportar pensamiento crítico en un sentido liberador.

El Plan Maestr@ de Cambiemos

En el mismo sentido de lo anterior, el gobierno nacional promueve el Plan Maestr@. Entre otras “novedades”, este proyecto de ley plantea aumentar los bajísimos niveles de egreso en secundaria, mejorar las competencias básicas en Lengua y Matemática reduciendo la cantidad de espacios curriculares. Por otro lado, postula la universalización del acceso a las tecnologías de la información (TICs) y la expansión de la jornada extendida.

Al respecto hay que señalar, en primer lugar que, como suele suceder, el Plan Maestr@ se formuló a espaldas de los/as trabajadores/as de la educación. Se trata una vez más de una reforma inconsulta que se comunica cuando se la va a poner en marcha. Los/as trabajadores/as, entonces, somos meros ejecutores de decisiones que otros, completamente ajenos al sostenimiento cotidiano del sistema, toman por nosotros/as.

Por otro lado, se habla de expandir el uso de TICs y de la modalidad de la jornada. ¿Con qué presupuesto? Se consagró hace unos años la obligatoriedad de las salas de 4 y el resultado es que no se invierte, sino que se amontona niños/as en aulas improvisadas. En cuanto a la jornada extendida, además, significa naturalizar la extensión de la jornada de trabajo de los docentes, la naturalización de trabajar extenuados y seguir trabajando en casa, agotados y enfermos. Las y los trabajadores de la educación necesitamos poder vivir de un cargo y con un salario igual a la canasta familiar para todos/as. Ese es el primer paso para lograr calidad educativa. No hay calidad educativa sin trabajadores mejores pagos, sin inversión en educación.

Por último, en términos de la formación que se ofrece en las escuelas, este continúa en la misma línea que las reformas que hemos sufrido durante años. Se habla de la articulación entre sistema educativo y mercado. Esto es, crear mano de obra barata en las escuelas populares para una economía poco desarrollada y que poca calificación necesita. Mientras tanto, se garantiza ciertas competencias básicas para que estudiantes de clase media se califiquen en la universidad y posgrados, conformando una capa privilegiada que puede acceder a los pocos puestos que necesitan cualificación alguna.

La educación por la que debemos luchar desde un sindicato que verdaderamente representa los intereses de sus trabajadores/as y el pueblo es una educación pública crítica, científica y con una perspectiva liberadora. Está en las antípodas de lo que los gobiernos promueven desde hace décadas.

¿Quiénes y cómo recuperaron el SUTE?

Las elecciones del 15 de junio consagraron al Frente de Unidad por la Recuperación del SUTE (FURS) como coalición ganadora. Detrás de este frente compuesto por cinco agrupaciones antiburocráticas está, fundamentalmente pero no exclusivamente, el enorme trabajo acumulado por la Agrupación Marrón “Maestra Silvia Núñez”.

La Agrupación Marrón es un espacio de base con más de 25 años de trayectoria, del que formamos parte los militantes del Frente Único IR-HN que somos trabajadores/as de la educación. Está compuesta en su enorme mayoría por compañeras y compañeros independientes que hemos acumulado una larga experiencia en la construcción gremial: disputando con la burocracia celeste desde las escuelas, promoviendo la afiliación y la participación en plenarios, buscando siempre que la voz de las escuelas llegara a los plenarios. Todos estos años de coherencia, de construcción honesta dan hoy este resultado.

La marrón se organizó siempre en base a los principios de la democracia de bases: todos/as los/as militantes tomaban las decisiones en los espacios propios de la agrupación. Otras claves de la construcción son el clasismo entendido en un sentido amplio y generoso: todos/as somos ante todo trabajadores/as, más allá de las tendencias políticas o ideológicas a las cuales se adscribe. Por este motivo -y en base a privilegiar siempre los intereses de la clase- se construyó siempre con coherencia, promoviendo la unidad en base a reivindicaciones concretas y también se han apoyado numerosas luchas de otros sectores.

La coherencia y perseverancia tuvo su primer gran triunfo en 2013, cuando se conquistó la seccional Godoy Cruz. Hoy esa experiencia, también producto de una apuesta audaz y con miras de disputa provincial, se hizo carne en miles de compañeros duplicándose en cantidad de votos en relación a las últimas elecciones y conquistando el sindicato a nivel provincial.

Desde la conducción de la Seccional Godoy Cruz se encabezó la lucha contra el ítem aula, contra la precarización laboral y educativa, disputando fuertemente con la burocracia celeste que no promovió la organización y participación desde las bases docentes y tampoco sostuvo una lucha contundente contra la avanzada neoliberal. Al contrario, desde el SUTE Godoy Cruz promovimos la acción y movilización de las y los trabajadores realizando distintos tipos de medidas de fuerza que nos permitieron ir acumulando fuerzas, visibilizando la oposición y rechazo de la docencia a las medidas de gobierno que finalmente pusieron en crisis a la propia burocracia.

La vocación de unidad, la construcción desde las bases, con generosidad, coherencia, audacia y siempre parados de una amplia perspectiva clasista, lejana de mezquindades políticas son los ejes de este trabajo. Hoy, esta política acertada, ha dado nuevos frutos: más organización y mejores condiciones para la lucha en defensa de todos/as los/as trabajadores de la provincia.

Sindicatos e izquierda

El triunfo de las y los trabajadores docentes de Mendoza por sobre las conducciones burocráticas es un hecho importante logrado con un método de construcción.

Mientras para algunas corrientes los sindicatos, sus cargos y estructuras y sus agrupaciones funcionan muchas veces como una suerte de correa de transmisión partidaria, para nuestra corriente política, el sindicato y sus herramientas son, ante todo, ámbitos de organización de las y los trabajadores.

Como militantes de izquierda que somos, comprometidos con la lucha por un mundo sin explotación ni opresión, apostamos al desarrollo de la organización de la clase trabajadora, entendiendo que es el principal agente de cambio.

En ese marco, promovemos el desarrollo de la organización política, en nuestro caso impulsando la construcción del Frente Único IR-HN como un aporte al desarrollo de un partido de clase con perspectiva revolucionaria, de la que deberán ser parte todos aquellos que se comprometan de forma militante con la lucha por una total y definitiva superación de este sistema de explotación.

Impulsamos herramientas frentistas, de confluencia entre diversas organizaciones políticas y sociales, como lo ejemplifica, entre otras experiencias, el desarrollo de la Corriente de Izquierda Poder Popular forjada con organizaciones y activistas compañeros en distintos puntos del país.

Y trabajamos, con mucha fuerza por el desarrollo de la lucha y la autoorganización de los trabajadores, en tanto tales, defendiendo su independencia política frente a empresarios y políticos patronales y frente a las direcciones sindicales vendidas.

Esto, porque entendemos a los sindicatos y sus herramientas como ámbitos de organización amplios, democráticos, que deben contar con la participación del conjunto de las y los trabajadores, con sus tradiciones e ideologías, y con un norte claro de defensa de los intereses de la clase. Esto supone una política sindical de lucha, democrática e independiente, que rehúye del sectarismo y que enfrenta a fondo la lógica conciliadora de las burocracias.

En nuestro país son muchos quienes han construido con esta perspectiva. Su ejemplo más destacado es Agustín Tosco, dirigente de Luz y Fuerza de Córdoba, impulsor de la CGT de los Argentinos y protagonista del Cordobazo. En la medida de nuestras fuerzas, ese es el modelo sindical que las y los militantes del Frente Único IR-HN nos proponemos impulsar en cada lugar que militamos, con los trabajadores de prensa del SIPREBA; en ATE con Ate Desde Abajo y las listas blanquinegras, en la militancia de los precarizados con el FOL, en la militancia docente de distintos puntos del del país que se integra en la Corriente Nacional Enriqueta Lucero, en el impulso de la Corriente Político Sindical Rompiendo Cadenas, y en este caso, como parte de la Agrupación Marrón del SUTE.

Para nosotros/as, este nuevo avance para las y los trabajadores, del que fueron protagonistas miles de trabajadores/as de la educación con el rol destacado de la Agrupación Marrón, deja en evidencia la importancia de esta política, que pone en primer lugar el avance de nuestra clase, único fundamento sobre el cual es posible proyectar una perspectiva de liberación.