Brasil: la condena a Lula es parte de una ofensiva reaccionaria


La sentencia a 9 años y medio de prisión dictada por el juez Sergio Moro contra el ex presidente Lula Da Silva en una causa por dádivas no puede desligarse de la salvaje reforma laboral aprobada ayer que arrasa virtualmente con toda legislación laboral y derechos de las y los trabajadores.

Si bien el fallo del magistrado deberá ser revisado en la Corte de Apelaciones y el ex mandatario por ahora no cumplirá tiempo de cárcel, el objetivo es claro: desviar la atención contra Lula cuando uno de los gobiernos más impopulares de la historia del país (y rodeado él mismo de denuncias de corrupción) acaba de aprobar a través de acuerdos y prebendas parlamentarias una reforma ampliamente repudiada. Incluso, esta solo es el comienzo de nuevas reformas por venir, por caso, en el aumento de la edad jubilatoria.
Al mismo tiempo, el fallo de Moro crea el terreno para que, en caso de ser ratificado en segunda instancia y aunque se morigere la pena de prisión, esta sirva para inhabilitar la candidatura presidencial del líder petista, quien ya había anunciado sus intenciones de participar en la contienda electoral y encabeza hoy por hoy todos los sondeos frente a una derecha que no cuenta con candidatos de peso.
La operación judicial y la reforma laboral, por otro lado, tienen un fuerte correlato con nuestro país, en donde Cambiemos quiere avanzar con la implementación de las mismas reformas escondido detrás de una batería de denuncias judiciales contra ex funcionarios kirchnerista.
Desde el Frente Único Izquierda Revolucionaria – Hombre Nuevo, entendemos que no está en debate la corrupción de los gobiernos anteriores -en cuyas filas nunca estuvimos-, sino un plan profundamente reaccionario de parte del imperialismo y la burguesía contra las masas que tiene otra de sus expresiones más aguda en el intento de golpe en Venezuela.
Por eso, rechazamos esta nueva maniobra y acompañamos solidariamente la movilización del pueblo brasilero que está en estos momentos saliendo a las calles contra este gobierno reaccionario.
¡Fuera Temer!¡Elecciones directas ya!