Neuquén: Entre el extractivismo hidrocarburífero y el lucro del turismo de élite


 

Ante la caída del precio internacional del petróleo, los distintos sectores empresarios se aprestan a garantizar su tajada en el negocio de Vaca Muerta mientras se arrasa con tierras comunales y bosques en mega emprendimientos turísticos que para nada resuelven los problemas de los y las trabajadores. Ante los despidos y suspensiones que se multiplican, la complicidad de la burocracia sindical muestra su rostro más descarnado en los acuerdos de flexibilización laboral en la rama petrolera.

A pesar de las pésimas consecuencias ambientales, sociales y económicas que esta matriz extractiva promete a corto y mediano plazo para la población, los diferentes gobiernos nacionales y provinciales han dirigido todos los esfuerzos en profundizar la extracción de gas y petróleo en Neuquén, donde el gobierno intenta consolidar el perfil de la provincia como productora de energía. Detrás del discurso oficial, que presenta posibilidades de un desarrollo económico armónico y con equidad, el gobierno de Omar Gutiérrez esconde su verdadero plan. Ante las críticas que lo acusan de no tener alternativas frente al agotamiento de la matriz energética monopólica y dependiente del recurso limitado, llegan las promesas de reconversión productiva de la mano de la actividad turística. Lo que a su vez permite justificar la entrega de tierras fiscales a empresas privadas que hacen grandes negocios en zonas de alto valor inmobiliario obtenidas a precios irrisorios. Costas de ríos y lagos o bosques nativos de destinos de cordillera, si es necesario violando las leyes que ellos mismo formulan.

Hace tan solo un mes, organizaciones sociales y ambientalistas de San Martín de los Andes denunciaron la transferencia de 140 hectáreas de bosque nativo que el Estado provincial hizo a la empresa Nieves de Chapelco, a tan solo $8000 la hectárea, para la localización de un mega emprendimiento inmobiliario junto a la pista de esquí destinado al turismo de élite. Como en la llamada “Campaña del desierto”, la transferencia avanza sobre la propiedad de las comunidades mapuches Curruhinca y Vera, viola la Ley de Bosques y pone en riesgo la principal fuente de agua potable que abastece a la ciudad y la protege de inundaciones.

El desarrollo de un modelo económico tan excluyente como el extractivo, como lo es el turismo que los gobiernos promueven en la provincia, tiene escaso impacto en el mejoramiento de las condiciones de vida de la población, tan escaso como las inversiones públicas destinadas a su infraestructura y equipamiento. El reciente temporal de nieve que sacudió San Martín de los Andes en plena temporada turística invernal, puso en evidencia que la redirección de ingresos generados por la actividad hidrocarburífera no llega en obras y asistencia a los principales destinos turísticos de la provincia. Todos los servicios colapsaron, dejando dos víctimas fatales por el precario sistema de calefacción y miles de personas aisladas sin electricidad, calefacción ni víveres.

La situación de la provincia presenta un panorama incierto, desde hace más años que el resto del país, Neuquén espera se cumplan los anuncios de grandes inversiones internacionales para el desarrollo de lo que sería el “Estado petrolero de medio oriente en plena Patagonia”. En cambio, lo que llega con periodicidad es el anuncio de nuevos aumentos récord en los servicios básicos de electricidad, gas, comunicación y transporte, que elevan los niveles de precariedad de trabajadores y trabajadoras.

Al corriente anuncio de despidos y suspensiones en la actividad petrolera se le suman los de la construcción, el comercio y los despidos en empresas emplazadas en el languidecido parque industrial de la capital (como en Neuquén Textil y la maderera MAM donde las patronales no dudaron en despedir 30 y 100 trabajadoras y trabajadores respectivamente, para redirigir sus ganancias a sectores más rentables).

Todos quieren obtener una tajada de Vaca muerta, uno de los principales proyectos que el gobierno de Macri tiene para ofrecer a las empresas multinacionales, cuenta para ello con el respaldo de su aliado local, el gobierno provincial del MPN que siempre supo adaptarse a los cambios de gestión nacional, incluso a los de facto. Pero sobre todo, cuenta con la colaboración de un sector clave, la más enquistada burocracia sindical petrolera, que le garantiza las condiciones de precariedad laboral que exigen los capitales internacionales para invertir en el territorio.
Así se lo agradecía el gobernador Gutiérrez a Guillermo Pereyra, secretario general del sindicato del petróleo y gas privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa con mandato ininterrumpido desde 1983, senador nacional por el MPN y presidente de la influyente Comisión de Minería, Energía y Combustibles del senado, durante la inauguración del faraónico edificio de la mutual petrolera financiada por el propio sindicato y que costó más de 180 mil millones de pesos. “Gracias porque la energía que estamos produciendo para salir adelante en la República, […], lo están consiguiendo ustedes, con el esfuerzo y el trabajo de la clase obrera de la familia hidrocarburífera” decía el gobernador. Nada más cierto, si consideramos los resultados de la firma del último convenio colectivo de trabajo para los trabajadores del sector no convencional de gas y petróleo.

No por nada, el gremialista es sin duda uno de los preferidos del presidente, acompañó la comitiva presidencial en sus giras por España y Houston Texas (EEUU) vendiendo las nuevas condiciones de contratación de mano de obra, que implican la reducción de costos laborales y aumentos de productividad a potenciales inversores en la formación de shale neuquina. Por añadidura, se convirtió en el sindicalista más mimado del presidente Mauricio Macri, que en gratitud por la firma de la adenda al convenio colectivo autorizó a operar desde Nación a la primer Aseguradora de Riesgos de Trabajo (ART) creada por un sindicato. Cuando efectivamente se ponga en marcha la nueva ART, los ingresos del gremio podrían trepar los 200 millones de dólares anuales, monto que equivale a muchas de las inversiones plurianuales anunciadas en Vaca Muerta por empresas hidrocarburíferas de primera línea (Diario Río Negro 17/5/2017).

La región del Alto Valle de Neuquén y Río Negro se ha convertido en un área de sacrificio. Los sectores urbanos de menos recursos, productores, crianceros y comunidades Mapuche son desplazados y desalojados al tiempo que avanzan áreas de especulación inmobiliaria, exploración y explotación hidrocarburífera. Los anuncios de inversiones en la región solo alimentan el boom inmobiliario en los principales centros urbanos ya que no existe planificación que ponga un freno a los especuladores. La vida en los barrios es cada vez más precaria, la vivienda y la salud inaccesibles. El dinero que debería destinarse a la educación, la salud pública y la vivienda popular son destinados a subsidiar la actividad hidrocarburífera para compensar la disminución en el precio internacional del petróleo.
Frente a ellos los únicos y únicas que podemos poner freno al avance de las políticas de ajuste somos los trabajadores y trabajadoras organizados política y territorialmente, y nucleados/as en sindicatos. Así lo han demostrado las masivas convocatorias y movilizaciones por recomposición salarial, en defensa de la educación y la salud pública, contra todas las formas de violencia de género en Ni Una Menos y en repudio a la reducción de condena a los genocidas. Las redes de solidaridad frente a los despidos, toma de fábricas y desalojo de asentamientos habitacionales han encontrado respuesta inmediata principalmente entre los sindicatos estatales antiburocráticos y organizaciones políticas de izquierda.

Será necesario seguir construyendo y afianzando la unidad multisectorial frente a la ofensiva de los gobiernos y las patronales provinciales, en contra de la escalada represiva que se hace evidente en los barrios, en la judicialización de la protesta con la apertura de causas a militantes y activistas políticos, y que tuvo su expresión máxima el 6 de Abril con el operativo de gendarmería apostada en los puestos carreteros que unen la ciudad de Neuquén y Cipolletti. Sin embargo la intimidatoria presencia de más de 100 efectivos y camiones hidrantes no pudo impedir el arribo de una numerosa marcha encabezada por el sindicato docentes que protagonizaba un activo plan de lucha por recomposición salarial, ceramistas, trabajadores de la construcción, seccionales de UNTER, comisiones internas combativas, y organizaciones políticas de izquierda, que culminó con la realización de un acto unitario en el marco del paro nacional convocado por la CGT.

Desde el Frente Único Izquierda Revolucionaria – Hombre Nuevo seguiremos construyendo organización por abajo, en cada lugar de trabajo, en los sindicatos y en los barrios, en los centros culturales y comedores populares; dando pelea en las calles frente a este modelo de expoliación del que nada podemos esperar.
Sólo con organización y lucha podremos efectivamente construir una alternativa para nuestro pueblo.
Se presentó el Frente Único IR-HN en Neuquén

El pasado viernes 28/07 tuvo lugar el lanzamiento del Frente Único IR – HN en la ciudad de Neuquén. Federico Hierro, Suyai Lutz y Federico Cormick fueron lxs encargados de presentar la experiencia del nuestro proyecto político, quienes luego de compartir un análisis de la situación continental, nacional y provincial se refirieron a la necesidad de enfrentar las políticas de Macri y de Gutiérrez con la lucha popular de la clase trabajadora organizada.
Posteriormente, expresaron su fraternal saludo las compañeras y compañeros presentes, FOL, HLI, Cae Babylon, Rompiendo Cadenas, Marabunta, La Caldera, FPDS, Liga Che Comunista y UTD, todos/as ellos/as con quienes nos encontramos día a día, luchando codo a codo, en los barrios, en ATEN y en la calle.