Macri rinde cuentas al imperialismo después de las PASO


El vicepresidente norteamericano estuvo en Argentina para dar un nuevo espaldarazo desde el corazón del imperio a las políticas neoliberales y de ajuste del gobierno de Cambiemos.

Luego de pasar por Colombia el vicepresidente norteamericano Michael Pence aterrizó en Buenos Aires en el marco de una gira por Latinoamérica que también incluirá a Chile y Panamá. El líder republicano que acompaña a Donald Trump en la conducción de Estados Unidos, se autodefine como cristiano, conservador y republicano y dirigió ese partido en la Cámara de Representantes entre 2001 y 2013. Durante sus años en el Congreso impulsó leyes como la de rebajas fiscales a las corporaciones -con el argumento de impulsar la inversión, y votó a favor de todos los tratados de libre comercio que se propusieron; todas políticas que obviamente buscan hoy impulsar en América Latina.

Este representante del imperialismo que pisa nuestro suelo, tuvo el cinismo de visitar la Catedral para hacer una ofrenda floral y rendir homenaje a San Martin antes de reunirse con Macri en Olivos, donde se avanzó en acuerdos verbales para establecer vínculos comerciales. De la reunión participó el Encargado de Negocios de la Embajada de los Estados Unidos en la Argentina, Tom Cooney. Sin embargo, estos no parecen ser los ejes más importantes para la política yanqui hacia la región.

Claramente, el departamento de Estado norteamericano busca alinear a sus aliados para una ofensiva sobre Venezuela. En la reunión que mantuvieron ambos mandatarios abordaron la situación de Caracas, al igual que hizo Pence con el jefe de Estado colombiano, Juan Manuel Santos. Al mismo tiempo, se busca consolidar a Macri como líder de la ofensiva neoliberal y la avanzada contra los derechos de las y los trabajadores en el continente.

En la conferencia de prensa conjunta, el vicepresidente de Estados Unidos, felicitó a Macri por sus “audaces programas de cambio para transformar la economía” argentina y remarcó que coincidieron en la necesidad de reforzar “el lazo estrecho” que une a ambos países así como trabajar en forma coordinada, junto a los países de la región, para encontrar una “solución pacífica” a la crisis en Venezuela. Pero pese a la insistencia de Macri en sostener lo acordado en la cumbre del Mercosur, Pence clarificó su objetivo central: “El presidente Trump me envió aquí para que quede bien claro en Argentina y en toda América Latina queEstados Unidos no se va a quedar con los brazos cruzados cuando Venezuela se está destruyendo”. Si bien se mostró confiado en que se pueda “lograr la restauración de la democracia por medios pacíficos” incrementando “la presión diplomática y económica”, recordó las palabras de su presidente: “Él lo dijo. Estados Unidos tiene muchas alternativas a su disposición”. Trump había dicho: “Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluyendo una posible opción militar si es necesario”.
Lejos de ser sólo una amenaza verbal, EEUU no sólo tiene el potencial sino que posee toda una estructural militar armada y lista que ya está siendo usada en toda Nuestra América con bases militares y entrenamiento de fuerzas militares y paramilitares en todo el continente. En ese marco, Pence asistió hace poco a un encuentro en la sede del Comando Sur en Miami, Florida, con los presidentes de Honduras, Guatemala y El Salvador y con funcionarios de México, en las que se analizaron cuestiones de seguridad. Esto denota la profunda penetración en Centroamérica de la militarización de la política exterior estadounidense. También participaron el Secretario de Estado Rex Tillerson y el entonces Secretario de Seguridad Interior, General John F. Kelly, antes jefe del Comando Sur de sus Fuerzas Armadas y ahora jefe de gabinete de Trump. Esta penetración se profundiza en el sur, con unidades en la Triple Frontera y ejercicios conjuntos en casi todos los países, además de un alineamiento de funcionarios locales que actúan según los designios de la CIA y las embajadas norteamericanas como es el caso de la ministra de Seguridad argentina Patricia Bullrich -máxima responsable del secuestro y desaparición forzada de Santiago Maldonado realizada por la Gendarmería hace 14 días en Chubut. Sin embargo, y como quedó expresado en el “discenso o matiz” sostenido por ambos, no existe en nuestro país aún un consenso que permita realizar o apoyar una incursión militar en Venezuela.

Antes de finalizar su visita, Pence dio un discurso en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Para beneplácito de los empresarios locales, prometió inversiones (la tan mentada “lluvia de inversiones”). Pero claro está, para que estas se concreten los empresarios norteamericanos que acompañan al vice yanqui piden flexibilidad laboral, facilitar los controles aduaneros, una reforma fiscal y un marco para la propiedad intelectual y la seguridad jurídica.

Lamentablemente para las y los trabajadores, es de esperar que el gobierno efectivamente avance en estas reformas. Como se viene anticipando, se van dando pasos firmes tanto en la reforma laboral, como en la previsional e impositiva. El espaldarazo de las pasadas elecciones PASO envalentonó al gobierno que no tiene delante una oposición sólida y consecuente a sus políticas.

A pesar de ello, desde abajo y a la izquierda seguiremos organizándonos y peleando en las calles para enfrentar el ajuste y todas las políticas neoliberales e imperialistas que no deparan más que penurias para nuestro pueblo.

Fuera yanquis de Argentina y de América Latina

No al ajuste y la ofensiva neoliberal sobre el pueblo trabajadores

Apoyemos al gobierno y al pueblo venezolano contra el golpismo y la injerencia imperialista