Martinez Rojas: la vuelta de un estafador y patotero


El líder de la patota que atacó la redacción de Tiempo Argentino y Radio América, y partícipe de la estafa contra las y los trabajadores del Grupo 23, reapareció en los medios del grupo Clarín como un nuevo héroe que vendría a brindar datos sobre la corrupción kirchnerista. Se trata de una nueva operación en favor del macrismo para seguir ocultando el brutal ajuste y represión que se descarga sobre el pueblo trabajador.

Anunciado con bombos y platillos, TN y el diario Clarín dieron una extensa cobertura a un supuesto “arrepentido” que vendría a echar luz sobre el lavado de dinero bajo el gobierno anterior. Un nuevo Fariña o Elaskar que luego se diluyen con rapidez en el trajín de la agenda mediática. Este “arrepentido” habla desde Estados Unidos en un cuarto de lujo y con total tranquilidad, a pesar de que pesa sobre su cabeza una orden de captura. Se trata de Mariano Martínez Rojas, el estafador convocado por Sergio Szpolski para que completara el vaciamiento de Tiempo Argentino y Radio América, ambos medios del extinto Grupo 23 que dejó 800 personas en la calle con sueldos adeudados y sin indemnización.

Martínez Rojas, quien jamás pudo acreditar la supuesta compra de ambos medios, saltó a la fama cuando encabezó personalmente el ataque con una patota durante la madrugada a las redacciones de ambos medios que se encontraban ocupadas por sus laburantes contra el lock out patronal. El ataque, se verificó luego con la investigación, contó con la ayuda de la policía que lo escoltó para que pudiera huir cuando las y los trabajadores retomaron el control de las instalaciones. La causa que pasó al fuero federal por tratarse de un ataque a la libertad de expresión “descansa” en la Corte Suprema a la espera de ser asignada a algún juez.

Durante la entrevista, solo se mencionará la versión del supuesto empresario que el medio reproduce encantado sobre “el desembarco de micros de La Cámpora” para robarle su empresa cuando está acreditado con cientos de fotos y videos de esa noche como la patota liderada por este estafador irrumpió en ambas redacciones para destruir las herramientas de trabajo y sacarlos de circulación. Nada de esto se dirá. Martínez Rojas es oficialmente un héroe de la lucha contra la corrupción, según Clarín, y hasta aprovecha para pedir protección para su familia cuando en la puerta de Tiempo Argentino -recuperado por sus laburantes- hay una guardia de Prefectura producto del ataque que perpetró.

Vale señalar, por supuesto, que ni Spozlski ni Garfunkel ni ninguno de quienes participaron de este desfalco fueron citados siquiera a rendir cuentas por haber dejado 800 familias en las calles y eso ha sido posible por la cobertura que les brinda el actual gobierno, no el anterior.

Esta nueva operación se inscribe en un verdadero modus operandi del macrismo que consta en ventilar en forma constante supuestos casos de corrupción -sin negar los que verdaderamente existe por supuesto- que luego se desvanecen en el aire pero que cumplieron su cometido en desviar la atención pública de lo que verdaderamente importa: los despidos, el ajuste, la represión, la desaparición de Santiago Maldonado.
Repudiamos esta nueva ofensa contra las y los trabajadores del Grupo 23, y responsabilizamos al gobierno por la situación de las 800 familias que, al día de hoy, siguen sin respuesta.