San Juan: entre despidos y saqueo minero


San Juan es la tercera provincia más pobre del país. Según estadísticas oficiales más del 70% de los niños y niñas, viven en la pobreza. Sin embargo el ajuste no hace distinciones entre los partidos que gobiernan y responden a los mismos intereses que tienen los ricos, los poderosos, los criollos y funamentalmente, los extranjeros.

El peronismo de la liga de gobernadores, ejecuta este tipo de política en San Juan, donde busca garantizar la gobernabilidad al macrismo y continuar con las millonarias ganancias que genera el saqueo de la Barrick, con sus bodegas monopólicas y los pocos reductos industriales que quedaron con la “promoción industrial”, similar a la de los Rodriguez Saa en San Luis, que consolidó la flexibilización y la precarización, dejando en puerta una ola de despidos.

El derrumbe del mito minero

Una vez más se derrumba el mito minero impune que, según datos oficiales, solo aporta el 3% del empleo registrado en la provincia, engrosando las estadísticas y el circo de la obra pública, pero sosteniendo estos niveles de pobreza a costa del saqueo, la destrucción, la contaminación y la muerte.

El gobierno de Uñac viene invadiendo todos los ámbitos: mientras esta semana en el área de Medio Ambiente se volvió a analizar el monto de la multa por el último derrame en Veladero, se persigue a docentes en las aulas por tratar la desaparición forzada de Santiago Maldonado.

El adoctrinamiento pro minero, está en las escuelas, en las universidades y todos los ámbitos públicos en general, como se puede leer en la convocatoria lanzada por redes sociales para discutir la mejora de la calidad educativa de la mano de la Barrick.

Luchas contra los despidos 

Por otra parte, en la provincia, desde principio de año la fábrica ITEC (autopartista del cable) se encuentra en una supuesta crisis y amenaza con despidos. Desde principios de 2016 el gobierno provincial de Uñac promueve el paliativo de crisis con la ejecución del REPRO (programa de subsidios sobre los salarios a las empresas en “crisis”). El 30 de agosto de este año se dio a conocer que la deuda con los trabajadores asciende a $15 millones y que el REPRO vendría a aportar $3.000 del salario de cada trabajador para evitar los despidos en una planta de 380 operarios (hace 2 años tenía 470).

Por otra parte, ayer 30 de agosto, los trabajadores realizaron una asamblea en la puerta de la fábrica en la que se considera la toma de planta en exigencia por el cobro de la deuda y se realizó una movilización por las calles céntricas. A su vez, hoy se llevará adelante la primera instancia mediadora en la Subsecretaría de Trabajo en la provincia.

Cabe mencionar también, la complicidad pasiva de la nefasta burocracia del Sindicato plástico aliada al gobierno provincial y de su secretario general Rolando Manzanelli, que busca bajarle el tono al conflicto negociando lo que se presume una retirada ordenada para las familias que hoy se están quedando en la calle y que no cobran hace meses.

Esta empresa multinacional fue vaciada hace 3 años por su anterior administración, el fondo buitre de Paul Singer, quien vendió la planta al Grupo Mendez del titular de la UIA, amigo de Gioja, en año 2015.

En este contexto, las grandes fábricas automotrices (ensambladoras) como Peugeot, principal cliente de ITEC, comenzó a importar desde Brasil las piezas que se producen en San Juan, argumentando la falta de materias primas y la intervención de la AFIP en el embargo de bienes, lo que da aviso de un inminente cierre de la planta, bajo las declaraciones de amenaza por el contexto económico y la política del gobierno nacional, además de la intención de mudar la planta a Brasil. Un fallo judicial de comercio aparenta sostener la situación económica de la fábrica al obligar a Peugeot a sostener el contrato con ITEC. Lo cierto es que entre la dilatación del conflicto la situación de cientos de familias trabajadoras se hace insostenible.

Por otra parte, la situación de ITEC repercute en un escenario provincial que cuenta con registros de miles de despidos acrecentados en estos últimos 2 años. En cifras del año pasado y solo en el comercio se registraron más de 250 despidos, con mayor perjuicio de los sectores vinculados a indumentaria y calzado, cientos de despidos y suspensiones en el área del cerámico y las bodegas (hablando de empleo registrado sin contar la informalidad laboral que en la provincia supera el 50% del empleo). A estos hay que sumarle la reducción de las jornadas de camioneros, los despidos en la construcción, estaciones de servicio, sector frutihortícola y olivícola, entre otros. Pensemos estas cifras en una provincia grande en términos territoriales pero con solo 740 mil habitantes.

En este contexto seguiremos acompañando las luchas de los/as trabajadores/as de la provincia, en búsqueda de UNIDAD y romper el aislamiento del conflicto.

¡BASTA DE DESPIDOS! ¡NIGUNA FAMILIA EN LA CALLE!

¡FUERA BARRICK!