David, Diego y Richard ¡Presentes!


A un año del fallecimiento en sus puestos de trabajo de David Ramallo (Línea 60), Diego Soraires (INTA Castelar) y Richard Alcaráz (construcción), se realizó una movilización para exigir justicia y se denunció que, si se puede evitar no es un accidente es un asesinato patronal.
Familiares de David Ramallo y Diego Soraires, delegados y trabajadores de la línea 60, delegados/as y trabajadores/as el INTA, SUTEBA Tigre, municipales de Avellaneda, trabajadores metalúrgicos, ATE Trabajo, SUTNA, trabajadores/as de PEPSICO y del FOL, entre otros, movilizaron el pasado viernes desde la sede del INTA hasta la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT). Allí se realizó un acto donde se recordó a los compañeros fallecidos hace un año y se denunció que cada 21 hs muere un trabajador o trabajadora, víctima de la desidia patronal. Son cerca de 400 víctimas al año y, si tenemos en cuenta que solamente la SRT toma los casos de las y los trabajadores en blanco, el número crece de forma exponencial. Aquellos trabajadores/as en negro están doblemente precarizados/as y doblemente silenciados/as en las estadísticas oficiales.

Un año de lucha
Hace un año, el 9 de septiembre, la cabecera de Barracas de la Línea 60 se llenaba de desesperación. Los compañeros de David trataban de salvarle la vida tras fallar el elevador neumático que sostenía un colectivo en revisión. Hacía 10 días que se había inaugurado la cabecera y hacía 10 días que los trabajadores, como el mismo David, denunciaban las malas condiciones y los problemas de seguridad laboral. Esa misma mañana, Diego Soraires fallecía tras sufrir graves quemaduras en una cabina compresora de la sede del INTA de Castelar y Richard Alcaráz, tras el derrumbe de una pared en una obra en construcción en Villa Crespo.

Eva Puente, madre de David, denunció que la causa judicial por la muerte de su hijo se encuentra sin avances mientras que a los delegados se los persigue con varias causas judiciales. La contracara, es también el avance sobre los trabajadores por parte de la empresa DOTA, responsable directa de la muerte de David, con suspenciones y despidos a 10 trabajadores que aún se encuentran en la lucha por su reincorporación. Este es un claro intento de amedrentar y aleccionar la construcción de base de los trabajadores.

Los empresarios flexibilizan las condiciones de trabajo para maximizar sus ganancias y continuar así, descargando la crisis sobre las espaldas del pueblo trabajador. En este contexto, donde hay una clara avanzada de los sectores patronales sobre las conquistas históricas del movimiento obrero, es importante ver cuál es nuestra situación y con que herramientas contamos, para poder mejorar nuestras condiciones de seguridad laboral, para no dejar nuestra salud y vida y la de ningún compañero o compañera, bajo la codicia empresarial.

¡Justicia por David Ramallo, Diego Soraires y Richad Alcaráz!
¡Basta de Crímenes Patronales!
¡Todos los despedidos de la 60 adentro!