La lucha popular condenó a la policía de Massa y Vidal


El 13 de octubre del año pasado el inspector del COT Héctor Eusebio Sosa y el policía de la Bonaerense Gustavo Leonel Castillo golpearon brutalmente a José Ojeda, un repartidor de harina que les pidió a los policías si podían correr el patrullero. Los golpes le causaron varias lesiones y además fue detenido acusado de “resistencia a la autoridad” junto a tres compañeros que con una gran solidaridad intentaron auxiliarlo.

Pero Héctor Sosa no era un simple inspector del COT, ni tampoco un loquito suelto que se excedió. Sosa es un viejo conocido, que fusiló a tres pibes entre 1999 y 2006. Su primer víctima fue el “Frente” Vital a quien le disparó cuando estaba debajo de una mesa gritando “no me tiren que me entrego”. En la nochebuena del 2006 volvió a matar; esta vez sus víctimas fueron Jonathan Lorenzo y Jorge Andrés Martínez quienes iban en una moto. Sosa los empezó a perseguir y les disparó con su arma y con la de su compañero.

A raíz de este hecho vecinos y organizaciones empezaron a construir el espacio antirrepresivo CHAU COT que hoy está conformado por CORREPI, Rebelión Popular, MARABUNTA y SUTEBA TIGRE. Luego de casi un año de lucha y de varias maniobras para desgastar a la militancia, como suspender el juicio a 12 días de las elecciones PASO, el 28 y 29 de agosto finalmente se logró sentar en el banquillo a los policías de Massa y Vidal.

Este miércoles 13 de septiembre el Tribunal Oral en lo Criminal n°3 de San isidro condenó a Sosa a la pena de 6 años de prisión, y a Castillo a 5 años y 6 meses por el delito de lesiones graves y abuso de autoridad. Pero como todo miembro de las fuerzas de seguridad, Sosa y Castillo gozan del privilegio de esperar en libertad a que la condena quede firme. También recordamos que este tribunal tiene un historial brindando impunidad a los asesinos uniformados, y es el mismo que había absuelto a Sosa por el homicidio del “Frente” Vital.

Por eso esta condena hoy es un triunfo popular, porque se la arrancamos gracias a la solidaridad de los vecinos y vecinas, pero sobre todo gracias a la denuncia pública y la lucha organizada, que no les dejó otra alternativa que entregarnos a sus vigilantes contra sus intereses de clase.

Como dijo nuestra compañera María del Carmen Verdú (militante de CORREPI y Poder Popular) como representante de la querella, “hay que destacar haber obtenido estas condenas en la coyuntura actual, dado que el gobierno nacional y provincial están abroquelados en defender a las fuerzas de seguridad”.

Pero esto no termina acá. Redoblaremos nuestra lucha por la cárcel efectiva a los policías de Massa y Vidal, como también tenemos que seguir organizándonos en los barrios contra el gatillo fácil y las detenciones arbitrarias. Este lunes nuevamente saldremos a las calles por la aparición con vida de Julio López y Santiago Maldonado.