Reforma laboral: Preparando el terreno para la entrega


Mientras en público llaman a votar contra Macri, puertas adentro, los principales dirigentes de la CGT pactan con el gobierno las condiciones de la reforma laboral que se viene. Negocian los derechos de las y los trabajadores, a cambio de mantener sus privilegios.

El lunes 18 de septiembre se desarrolló un encuentro entre el Ministro de Trabajo Jorge Triaca y varios referentes principales de la CGT, entre los cuales se encontraban los integrantes del triunvirato Daer, Shmid y Acuña, junto con José Luis Lingieri, Andrés Rodríguez y Francisco “Barba” Gutierrez.

En primer lugar, en un guiño al gobierno, los dirigentes sindicales acordaron junto con Triaca evitar el término “reforma laboral” por la carga negativa que genera, teniendo el ejemplo inmediato de Brasil. Así la cúpula cegetista y los funcionarios del gobierno comenzaron a poner sobre la mesa, los términos respecto a los cambios estructurales que se vienene.

Es sabido que buscan que cada cambio de la reforma, sea negociado convenio a convenio, y no como un paquete general (como Brasil) y retomar lo mismo que se hizo con pretroleros, para la explotación de Vaca Muerta bajo condiciones de flexibilización laboral.

En este marco, dentro de las reformas que intentarán aplicar, se encuentra en una primera instancia, la promoción del régimen de pasantías. De esta forma, bajo el disfraz de “prácticas laborales formativas” las patronales tendrán garantizada la mano de obra barata, con menor cantidad de salarios y habrá menos derechos para los trabajadores y trabajadoras en planta.

A su vez, la CGT le dio el visto bueno al plan de blanqueo laboral que promoverá el gobierno, que consiste en favorecer a las patronales que efectivicen trabajadores/as que estén “en negro”, evitándoles el pago de multas y de las cargas no aportadas, que irán por cuenta del Estado.

De más está decir, que este plan de blanqueo que no castiga a las patronales negreras, promete mucho más ser un ingrediente de la campaña electoral de Cambiemos que una solución efectiva para el 35% de las y los trabajadores que están precarizados.

Estas negociaciones que teje la cúpula sindical burocrática en las sombras, de espalda a las y los trabajadores se dan en marco de la tregua que vienen otorgando al macrismo. Recordemos, sin ir más lejos, que en un año en el que se han perdido miles y miles de puestos de trabajo, la CGT sólo ha convocado a dos movilizaciones y un paro general, siempre bajo presión de las bases.

No debe sorprender que esta actitud entreguista de las burocracias se de mientras públicamente llaman a votar contra Macri en octubre (como lo han hecho en las últimas semanas Daer, Schmid y Moyano, entre otros) mientras que lo que buscan es la continuidad de sus prvilegios. Eso y no otra cosa, es lo que acuerdan tras bambalinas con el gobierno, a cambio de entregar los derechos laborales.
De esta forma, buscan poner un freno a las intervenciones e investigaciones que el macrismo ha promovido contra distintos sindicatos y favorecer los negociados que mantienen desde las cajas sindicales y las obras sociales.

Frente a la reforma laboral que promete avanzar contra nuestros derechos, los trabajadores y trabajadoras debemos promover la movilización desde las bases y la más amplia unidad de acción de todos los sectores dispuestos a enfrentar en las calles la avanzada neoliberal que impulsa el gobierno.¡Construyamos desde las bases una organización y representación sindical que exprese verdaderamente nuestros intereses como trabajadores/as!