Obama y el cinismo del imperialismo verde


El ex presidente norteamericano Barak Obama acaba de pasar por nuestro país para participar de la Cumbre Economía Verde en Córdoba, un encuentro de referentes mundiales vinculados a la ciencia, la economía y el desarrollo sustentable.
Lejos de tener realmente objetivos que se vinculen al cuidado del ambiente, tras el discurso y la preocupación por el desarrollo de economías sustentables se encuentra un gran negocio -por ejemplo del biodiesel-, que viene creciendo en nuestro país.

En la provincia de Córdoba, donde la lucha popular logró por ejemplo evitar la instalación de una planta de Monsanto en Malvinas Argentinas, la Fundación Advanced Leadership organizó junto al gobierno provincial un Congreso sobre Economía Verde. “Queremos demostrar cómo las economías que están basadas en un modelo económico “verde” son las economías que prosperan. Las oportunidades de negocio, el empleo y las inversiones florecen en escenarios que propician el desarrollo sustentable y la innovación”, afirmó Juan Verde, Presidente de la Fundación Advanced Leadership quien organiza el encuentro junto al Gobierno de la provincia de Córdoba que se desarrolla hasta este viernes. Este empresario español, licenciado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales por la Universidad de Boston y como Master en Administraciones Públicas en la Universidad de Harvard; asesor del ex vice presidente Al Gore, y asesor también durante la campaña de reelección de Obama, no manifiesta por ejemplo su oposición al fracking, mientras promueve encuentros entre su “fundación” y el Banco Mundial.

En la Cumbre, el ex presidente Obama expuso en favor de la lucha contra la contaminación ambiental, algo tan cínico como haberle otorgado el premio Nobel de la Paz en 2009 a quien sin tapujos y como representante del imperialismo no tuvo empacho en bombardear pueblos enteros, asesinando hombres, mujeres y niños, y por supuesto, destruyendo el medio ambiente.

Su discurso estuvo centrado en la necesidad de reducir la contaminación, generar conciencia sobre la importancia de hacerlo y entender que sustentabilidad ambiental y crecimiento económico no son incompatibles. Por un lado, Obama cuestiono con ello la política de la actual administración de Donald Trump que está dando un violento giro en la política ambiental de su país, con la salida del Acuerdo de París por el cambio climático. Por otro, busca alentar el desarrollo de los negocios en la rama: “No hay contradicción entre un buen medio ambiente y un buen crecimiento económico. En los Estados Unidos generamos 3 millones de empleos vinculados al sector de la energía limpia, hay más trabajo en el sector de energía solar que en la producción de carbón” sostuvo. Así lo hizo también en su encuentro posterior en Buenos Aires con empresarios que participaron de la cena de gala en el hotel del Palacio Duhau en Recoleta, que – organizado por las familias Werthein y Sielecki – congregó a unos 80 empresarios entre los que se encontraban Eduardo Eurnekian (Corporación América), Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio de Buenos Aires), Claudio Belocopitt (Swiss Medical), Sebastián Bagó (Laboratorios Bagó), Alejandro Bulgheroni (Pan American Energy), Paolo Rocca (Techint), Marcelo Mindlin (Pampa Energía) y Richard Willmott (WM Consultora), todas empresas que muy lejos están de preocuparse por la ecología obviamente.

Además de Obama, en la Cumbre de Economía Verde expusieron también Luis Porto, asesor principal de Estrategia y Desarrollo Organizacional (CSO) de la Organización de Estados Americanos (OEA); David Levine, presidente del Consejo de Negocios Sustentables de los EE.UU.- American Sustainable Business Council (ASBC); Kristtian Rada, líder del Programa de Ciudades y Gobierno para América Latina y el Caribe de la Corporación Financiera Internacional (IFC); y Robert A. Katz, Presidente del Consejo de Administración y Consejero Delegado de Vail Resorts. Como es obvio, todos representantes de entidades que lejos están de no tener fines de lucro.
También estuvo presente Miguel Lifschitz, gobernador de Santa Fe, junto a funcionarios de la administración provincial. Y es que en dicha provincia se ubican las 10 mayores empresas de producción y exportación de biodiesel de nuestro país. La industria de biodiesel en Argentina cuenta con 37 fábricas, con una capacidad de producción anual conjunta cercana a 4,4 Mt/año. Es un complejo industrial de gran relevancia para el país, que en el año 2016 produjo cerca de 2,6 millones de toneladas de biodiesel, exportando 1,6 millones de toneladas y generando divisas por U$S 1.175 millones. Las 37 fábricas registran actualmente una capacidad de producción anual conjunta de aproximadamente 4.400.000 toneladas/año.

Pero a pesar de sus matices con el actual presidente Trump, Obama coincidió en apoyar al gobierno de Macri y su papel en la región. En el contexto de la desaparición forzada de Santiago Maldonado, Obama manifestó su “reconocimiento” por nuevo proceso democrático en la Argentina [recordemos que cuando visitó nuestro país como presidente en ejercicio Obama firmó con Macri varios acuerdos comerciales y de “cooperación” en materia de seguridad, lo que incluye por ejemplo a las fuerzas armadas]. Durante su discurso, Obama destacó el papel del presidente Mauricio Macri a nivel local e internacional y lo respaldó como dirigente, en clara alusión a los nuevos alineamientos latinoamericanos y los posicionamientos con respecto a Venezuela. “El presidente Macri ha iniciado esfuerzos para reconectar al país con la comunidad mundial y hacer que el funcione el crecimiento económico, y es vital para Argentina mantener y mejorar el liderazgo en la región y a nivel internacional, porque tenemos muchos problemas que afectan a todos los países”, evaluó.
Obama se reunió también con Macri luego de jugar al golf, y si bien la reunión se quiso mantener bajo estricto hermetismo para evitar susceptibilidades con la actual administración norteamericana, se supo que conversaron acerca del desafío que tendrá la Argentina en 2018 cuando asuma la Presidencia del G20.

Muy lejos de las perspectivas empresarias e imperialistas, quienes realmente bregamos por el cuidado del ambiente, repudiamos la presencia de Obama en nuestro país, responsable de terribles masacres en el mundo, y nos organizamos para dar una pelea en la que seamos las y los trabajadores y el pueblo quienes definamos un destino para nuestros recursos, nuestro suelo en armonía con nuestra madre tierra